El Gobierno español dio por concluido alrededor de las 13 del viernes el operativo policial para trasladar a 1.700 migrantes desde las playas de El Trampolín y Benítez hasta el campamento temporal instalado en el puerto de Ceuta. Según fuentes de Moncloa, todas las plazas disponibles en ese espacio quedaron ocupadas y el procedimiento fue gestionado de manera satisfactoria pese a su complejidad.

Con el nuevo traslado, el número de plazas habilitadas y ocupadas en espacios temporales de acogida asciende a 6.000. Sin embargo, todavía permanecen entre 3.000 y 4.000 migrantes en las calles, de acuerdo con las cifras proporcionadas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado desplegados en Ceuta y citadas por fuentes del Ejecutivo.

La operación comenzó durante las primeras horas de la mañana en un clima de tensión, con carreras de migrantes y cargas policiales para controlar el desplazamiento. Desde el Gobierno señalaron que se trató del operativo de estas características más complicado realizado hasta ahora en España, ya que nunca antes se había trasladado de manera simultánea a 1.700 personas. Según explicaron, algunos migrantes comenzaron a correr al advertir la llegada de las primeras patrullas, con la intención de ser los primeros en alcanzar el puerto, aunque los agentes lograron controlar la situación.

El Ejecutivo sostuvo que el operativo funcionó y pudo completarse en unas horas, pese a que había más migrantes de los previstos inicialmente. También expresó su satisfacción por la ausencia de actos de violencia y rechazó las críticas del Partido Popular, a las que calificó de “irresponsables”.