Daniel Portero, víctima de ETA y presidente de la asociación Dignidad y Justicia, presentó una denuncia ante los juzgados de Madrid por la presunta vandalización de un monumento ubicado en las inmediaciones de la Puerta del Sol, donde se desarrolla una acampada por el derecho a la vivienda promovida por el Sindicato de Inquilinas.

El monumento está dedicado a las 13 personas asesinadas y a las decenas de heridas en el atentado cometido por la banda terrorista en septiembre de 1974 contra la cafetería Rolando, situada en la calle del Correo. Según expone Portero en su presentación, sobre el monolito se realizaron pintadas e inscripciones, entre ellas la frase “Akí se torturaba”.

El denunciante sostiene que la inscripción fue hecha sobre un elemento destinado al recuerdo y homenaje de las víctimas del terrorismo, y que alteró su apariencia y menoscabó su finalidad memorial. Portero es hijo de Luis Portero, el fiscal asesinado por ETA en Granada en octubre de 2000.

En la denuncia se solicita investigar la posible comisión de delitos de daños, amenazas, contra el orden público, tenencia de armas o pertenencia a un grupo u organización criminal. Además, pide determinar la titularidad y la naturaleza del monumento, establecer su valor histórico, calcular el costo de una eventual reparación o restauración, precisar cuándo se realizaron las pintadas e identificar a sus autores.