El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a referirse a la opción de una "toma de control amistosa" de Cuba, en un contexto complicado para la isla, que enfrenta severas dificultades debido al embargo petrolero impuesto por su país.

Durante una conferencia de prensa celebrada en Miami, Trump mencionó que el secretario de Estado, Marco Rubio, se encuentra en negociaciones con funcionarios del gobierno cubano. Sin embargo, estas afirmaciones han sido desmentidas en reiteradas ocasiones por las autoridades de La Habana.

La situación en Cuba ha sido crítica, y la propuesta del mandatario estadounidense ha generado preocupación entre analistas y líderes internacionales, quienes advierten sobre las implicancias de tales declaraciones y su potencial impacto en las relaciones bilaterales.