El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado que su país ha iniciado "operaciones militares significativas" en Irán, con el propósito de "destruir sus misiles y arrasar con su capacidad industrial en este ámbito". Este mensaje fue transmitido a través de un video en redes sociales, donde Trump adoptó un tono firme contra el régimen iraní, advirtiendo: "Serán borrados".
En su declaración, el mandatario precisó que esta decisión busca "proteger al pueblo estadounidense eliminando la amenaza que representa el régimen de Irán", en medio de un clima de creciente tensión a nivel internacional. Trump reafirmó su postura crítica hacia Teherán, acusándolo de ser "el principal patrocinador del terrorismo en el mundo" y de haber causado la muerte de miles de sus ciudadanos durante protestas internas. "La política de Estados Unidos siempre ha sido que este régimen terrorista no debe poseer armas nucleares", enfatizó.
Además, durante el video, que dura más de ocho minutos, Trump dirigió un mensaje al pueblo iraní, instándolos a mantenerse a salvo y a no salir de sus hogares debido a los inminentes bombardeos. Afirmó que, al concluir las operaciones, tendrán la oportunidad de tomar el control de su propio gobierno, sugiriendo que podría ser su única oportunidad en generaciones. Este anuncio se produjo tras un ataque coordinado por EE. UU. e Israel contra varias ciudades iraníes, con el objetivo declarado de debilitar el liderazgo del ayatolá Alí Jamenei. La tensión entre ambos países ha sido persistente, con Trump recordando ataques previos desde Irán hacia Estados Unidos, aunque omitiendo las represalias estadounidenses en su discurso.
La confrontación entre las dos naciones no es algo nuevo. El año pasado, Trump había manifestado la intención de impedir el desarrollo del arsenal nuclear iraní, subrayando que "nunca podrán tener armas nucleares". En relación a un ataque previo, detalló que se había destruido el programa nuclear del régimen en instalaciones clave, reiterando que Irán ha rechazado repetidamente las oportunidades de renunciar a sus ambiciones nucleares. "Este régimen pronto aprenderá que no deben desafiar la fuerza y el poderío de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos", concluyó.



