La Audiencia Nacional condenó a tres empresarios y a un ingeniero municipal acusados en la pieza catalana del caso Efial, luego de que los cuatro alcanzaran acuerdos de conformidad con la Fiscalía. La causa investiga presuntos servicios ilícitos prestados por una consultora a ayuntamientos catalanes con el objetivo de sortear el criterio de funcionarios municipales y alterar procedimientos de licitación.

Al comienzo del juicio, este lunes, el presidente del tribunal acordó abrir un procedimiento previo separado respecto de los cuatro acusados que pactaron las penas con el Ministerio Público. En ese marco, el empresario Josep Manel Bassols fue condenado a nueve meses de prisión y una multa de 1.200 euros por un delito de cohecho.

Conrad Solé, exgerente de Idetsa, una de las empresas señaladas en la causa, recibió una pena de ocho meses de prisión por los delitos de prevaricación administrativa y fraude. Por su parte, el empresario Oriol Mestre reconoció un delito de blanqueo de capitales y fue condenado a dos meses de prisión, sustituibles por una multa de 720 euros, además de otra sanción de 344.775 euros, sustituible por trabajos en beneficio de la comunidad.

El cuarto condenado es Jaume Beltrán, quien fue ingeniero municipal del Ayuntamiento de L'Ametlla de Mar, en Tarragona. El acuerdo fijó para él una pena de 18 meses de prisión y una multa de 2.400 euros por los delitos de cohecho, fraude y prevaricación administrativa.