El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, quien ocupó el cargo de presidente del Gobierno de Canarias durante la crisis sanitaria del COVID-19, ha manifestado su desacuerdo con las críticas dirigidas hacia el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en relación con la gestión de la inmigración. En sus declaraciones, Torres se mostró "orgulloso" de las decisiones tomadas durante la pandemia y argumentó que es "injusto" atribuir la responsabilidad de la situación migratoria actual a la gestión del Gobierno central.
Torres recordó momentos críticos durante la llegada masiva de inmigrantes en pateras, describiendo situaciones desafiantes que requirieron decisiones rápidas y efectivas. "No fueron decenas, sino centenares de pateras las que llegaron en un solo fin de semana. Fue un momento complicado y tomamos las decisiones necesarias, dialogando con el sector turístico para abrir hoteles y así brindar atención a los inmigrantes", explicó el ministro. Esta respuesta, según él, fue fundamental para garantizar el respeto a los derechos humanos en un contexto de crisis.
En su defensa, el ministro destacó que Sánchez priorizó la protección de los derechos humanos sobre cualquier consideración electoral, lo cual considera un acto de justicia. "Es un presidente que ha puesto los derechos humanos en primer lugar, y no es justo que se le critique por ello", señaló Torres, enfatizando la necesidad de reconocer los esfuerzos realizados en un contexto tan complejo como el de la pandemia.
El ministro también aprovechó la ocasión para criticar a los partidos de la oposición, en particular al Partido Popular (PP) y a Vox, a quienes acusó de fomentar la xenofobia y de tener una visión negativa respecto a la inmigración. Según Torres, estas fuerzas políticas han contribuido a crear un clima de hostilidad hacia aquellos que buscan refugio. "Lamentablemente, hay quienes creen en la xenofobia, en el señalamiento del diferente, atacando a lo que ellos denominan 'menas', que son simplemente menores extranjeros no acompañados", afirmó.
Torres recordó que las políticas de desmantelamiento de estructuras de acogida en España comenzaron mucho antes de la llegada de Sánchez al poder, durante los gobiernos de Mariano Rajoy y de Coalición Canaria. "Estos desmantelamientos sucedieron entre 2012 y 2018, cuando se pensó que no habría un repunte migratorio, y los hechos demostraron que sí lo hubo", indicó, subrayando la falta de previsión en la gestión de este fenómeno.
Además, el ministro hizo hincapié en la falta de solidaridad de algunas comunidades que, al no estar expuestas directamente a la llegada de inmigrantes, no comprenden la realidad de territorios como Canarias. "Aquellos que viven en comunidades interiores no ven la llegada de pateras porque no tienen acceso al mar, pero debemos recordar que España es un país diverso y todos debemos asumir la realidad de la inmigración", reflexionó Torres, insistiendo en la necesidad de una respuesta integral y solidaria.
Finalmente, Torres expresó su deseo de que no se repitan las crisis humanitarias del pasado, subrayando su orgullo por haber defendido una modificación legislativa que garantice la atención digna a todos los menores en situación de vulnerabilidad a nivel nacional. "Lo que ocurrió en 2020 no debe repetirse, y uno de mis mayores logros es haber promovido una ley que asegure que todos los menores, sean de donde sean, reciban la atención adecuada en condiciones dignas", concluyó. Además, instó a quienes se consideran muy religiosos a actuar en consonancia con los valores que promulgan, en lugar de solo seguir discursos, como los de figuras como el Papa.



