Bangkok, 29 abr (Redacción Medios Digitales) - Thaksin Shinawatra, el influyente ex primer ministro de Tailandia, ha sido autorizado a salir en libertad condicional después de haber pasado ocho meses tras las rejas. Este anuncio fue realizado por las autoridades tailandesas, que confirmaron que Thaksin, de 76 años, recuperará su libertad el próximo 11 de mayo, tras cumplir parte de una condena de un año por corrupción.
El Departamento de Penitenciaría de Tailandia reveló que el exmandatario es uno de los 859 reclusos que recibirán la libertad condicional tras una revisión exhaustiva de 970 casos. Thaksin, quien gobernó el país entre 2001 y 2006, es considerado una figura clave en la política tailandesa y ejerce una notable influencia desde las sombras sobre el partido Pheu Thai, que recientemente se ha consolidado como una de las fuerzas políticas más relevantes tras las elecciones de febrero de este año.
El partido Pheu Thai, que ocupa el tercer lugar en la reciente contienda electoral, ha formado parte de una nueva coalición de gobierno junto con el partido Bhumjaithai, liderado por el primer ministro Anutin Charnvirakul. Esta alianza ha generado expectativas sobre un cambio en la dinámica política del país, en un contexto donde el legado de Thaksin sigue siendo un tema divisivo entre las facciones políticas tailandesas.
Las autoridades han justificado la decisión de otorgar libertad condicional a Thaksin en función de su avanzada edad y su estado de salud, como parte de un esfuerzo por humanizar el sistema penal. Sin embargo, el exmandatario estará bajo vigilancia, ya que deberá utilizar un brazalete de monitoreo electrónico hasta el 9 de septiembre de 2026, momento en el que finaliza formalmente su condena.
Thaksin ingresó en una prisión de máxima seguridad en Bangkok en septiembre de 2023, apenas once días después de la destitución de su hija, Paetongtarn Shinawatra, quien había mantenido la herencia política familiar. Su retorno a Tailandia estuvo marcado por su detención, que se produjo en un momento de cambio político. Había estado exiliado durante años, y su regreso coincidió con el resurgimiento de su partido en el panorama político.
Cabe destacar que su llegada a prisión no fue inmediata, ya que en un principio se le permitió una hospitalización bajo custodia policial, lo que generó críticas sobre la equidad del sistema judicial. Esta situación fue considerada por el Tribunal Supremo como una evasión de la justicia, lo que derivó en la actual condena. Sin embargo, el ex primer ministro logró ser absuelto de una acusación de lesa majestad el pasado agosto, una ley controvertida que ha sido utilizada para silenciar a oponentes políticos en el país.
El futuro de Thaksin, así como su impacto en el nuevo gobierno y la política tailandesa, es incierto. Su figura sigue siendo polarizadora y, aunque su salida de prisión marca un nuevo capítulo en su vida, las tensiones políticas continúan en un país donde la historia reciente ha estado marcada por golpes de Estado, protestas y un sistema judicial en constante revisión. La situación actual podría traer consigo nuevas dinámicas en el escenario político tailandés, donde la influencia de Thaksin no debe subestimarse.



