La relación entre Patricia Bullrich y Mauricio Macri, dos figuras prominentes del PRO, ha vuelto a ser motivo de controversia, evidenciando las fracturas internas en La Libertad Avanza. Tras un breve período de aparente reconciliación, la exministra de Seguridad se ha visto nuevamente en el centro de una disputa, esta vez provocada por críticas directas del macrismo. Fernando de Andreis, uno de los dirigentes más cercanos a Macri, ha lanzado un duro ataque, sugiriendo que la senadora se encuentra más centrada en sus ambiciones personales que en el bienestar del país.
La tensión estalló cuando De Andreis expresó públicamente que lo más beneficioso que podría hacer Bullrich sería dejar de navegar entre distintos partidos y posiciones políticas. Este comentario se produce en un contexto donde la exministra enfrenta desafíos significativos en su relación con los hermanos Javier y Karina Milei, lo que ha agudizado su situación dentro de la coalición. El desencuentro se acentuó tras su crítica a Manuel Adorni, jefe de gabinete, quien se encuentra bajo la lupa por denuncias de enriquecimiento ilícito, lo que generó un quiebre en la confianza de la coalición.
La respuesta de Milei no se hizo esperar. En una reciente reunión de gabinete, el presidente le recordó a Bullrich que él es quien toma las decisiones, reafirmando la continuidad de Adorni en su cargo. Este episodio ha puesto de manifiesto las tensiones subyacentes entre los líderes de La Libertad Avanza y ha permitido a Macri identificar una oportunidad para posicionar a su sector dentro del conflicto. En este contexto, las palabras de De Andreis parecen ser parte de una estrategia más amplia para debilitar a Bullrich, quien se ha convertido en una figura clave y, a su vez, en una posible rival electoral para el PRO en Buenos Aires.
Las declaraciones de De Andreis no solo apuntan a cuestionar la lealtad política de Bullrich, sino que también sugieren que su enfoque en candidaturas personales podría perjudicar a la coalición en su conjunto. "Hay una mayor responsabilidad que trasciende las aspiraciones individuales", afirmó el funcionario, subrayando la importancia de una unidad sólida dentro del partido. Esta disyuntiva se vuelve crucial en tiempos electorales, donde las divisiones internas pueden costar caro a los partidos.
Bullrich, por su parte, no ha permanecido callada ante estas acusaciones. A través de sus redes sociales, ha respondido a los ataques, destacando su compromiso con la política y su trayectoria. Sin embargo, la presión parece estar aumentando, y su reciente recorrido por Villa Lugano en modo candidata para la jefatura de gobierno porteña en 2027 ha reavivado las tensiones. La búsqueda de consolidar su candidatura podría interpretarse como un movimiento estratégico que no sólo desafía a Milei, sino que también pone en jaque el liderazgo de Macri dentro del PRO.
Este episodio refleja una dinámica compleja dentro de La Libertad Avanza, donde las ambiciones personales y las lealtades políticas se entrelazan en un contexto de incertidumbre. La posibilidad de que Bullrich se convierta en una competencia electoral directa para el PRO en la Ciudad de Buenos Aires no puede subestimarse, y la respuesta de Macri y sus aliados podría marcar el rumbo de las futuras decisiones dentro de la coalición. A medida que se acercan las elecciones, tanto el PRO como La Libertad Avanza se verán obligados a enfrentar sus divisiones internas y encontrar una forma de cohesión que les permita competir eficazmente en el panorama político actual.



