La empresa siderúrgica Tenaris, parte del conglomerado Techint, ha decidido implementar un plan de reducción de personal en su planta ubicada en Valentín Alsina, en el partido de Lanús, provincia de Buenos Aires. A partir del 1 de julio, se llevarán a cabo despidos que afectarán a aproximadamente 150 trabajadores, lo que representa cerca del 43% de la plantilla actual. Esta medida se produce en un contexto de inactividad y falta de nuevos proyectos que han llevado a la empresa a suspender operaciones en varias ocasiones, lo que ha generado una creciente preocupación entre los empleados y representantes sindicales.
La planta de SIAT Valentín Alsina, que actualmente cuenta con cerca de 350 operarios, ha visto una drástica disminución en su actividad en comparación con el año 2023, cuando operaba en tres turnos para satisfacer la demanda del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, hoy conocido como Gasoducto Perito Moreno. Sin embargo, en los últimos meses, la falta de nuevos contratos ha obligado a la compañía a recurrir a esquemas de suspensión consensuados con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), lo que ha marcado un descenso notable en la actividad de la planta.
La decisión de Tenaris de reducir personal se produce en un momento crítico para la empresa, que recientemente quedó excluida de la licitación para suministrar tubos para un nuevo gasoducto asociado al proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL) que está siendo impulsado por Southern Energy. Este contrato fue adjudicado a la firma india Welspun, lo cual representa un fuerte golpe para la compañía liderada por Paolo Rocca, que históricamente ha sido un proveedor clave en el sector energético argentino.
Durante el proceso de licitación, Tenaris había manifestado que la adjudicación del proyecto habría permitido mantener la actividad en la planta de Valentín Alsina durante aproximadamente nueve meses. El fracaso en este intento generó un intercambio público intenso entre el presidente Javier Milei y el titular de Techint, donde se cuestionaron los costos de producción de la empresa y se defendió la competitividad de la industria local frente a competidores internacionales.
La planta de Valentín Alsina ha estado operando por debajo de su capacidad desde que se concluyeron las principales obras relacionadas con el desarrollo de Vaca Muerta. Desde entonces, la espera de nuevos contratos ha permanecido latente, mientras que el gremio ha manifestado su preocupación por la prolongación de las suspensiones hasta finales de año para evitar despidos y proteger los empleos de los trabajadores.
Los empleados y sus representantes sindicales tienen la esperanza de que en los próximos meses se abran nuevas licitaciones vinculadas al desarrollo de infraestructura energética, lo que podría dar un respiro a la planta y permitir la recuperación de la actividad. Sin embargo, la paradoja de la situación radica en que, a pesar de que Vaca Muerta está alcanzando niveles récord de perforación y avanzando en proyectos para aumentar las exportaciones de gas, la planta de Tenaris enfrenta un futuro incierto debido a la falta de oportunidades y contratos que sostengan su producción.



