El Servicio de Impuestos Internos (IRS) de Estados Unidos ha cerrado la temporada de declaraciones de impuestos del año 2026 con resultados que superan las expectativas iniciales. Se procesaron casi 139 millones de presentaciones, y más de 90 millones de reembolsos fueron emitidos, reflejando una mejora notable en la eficiencia del sistema. Sin embargo, a pesar de estos avances tecnológicos, la defensora nacional del contribuyente, Erin M. Collins, ha señalado que muchos contribuyentes que requerían asistencia personalizada enfrentaron serias dificultades, incluyendo largas demoras y problemas relacionados con el robo de identidad.
Collins, en su informe dirigido al Congreso sobre el ejercicio fiscal 2027, resaltó que la cantidad de casos de robo de identidad sigue siendo alarmante. Más de medio millón de expedientes permanecían sin resolver al finalizar la temporada, con tiempos de espera que alcanzan cerca de 20 meses. Esta situación se convierte en una carga considerable para los contribuyentes que dependen de sus reembolsos para cubrir necesidades básicas, haciendo que la experiencia de la declaración de impuestos sea aún más estresante para aquellos afectados.
La defensora del contribuyente también destacó que el IRS enfrentó tres retos significativos durante esta campaña: la implementación de una reforma tributaria amplia, una notable reducción de personal y una alta rotación en los cargos directivos. A pesar de estas dificultades, Collins comentó que la mayoría de los contribuyentes logró presentar sus declaraciones satisfactoriamente y recibir sus reembolsos sin mayores inconvenientes. Sin embargo, subrayó que aquellos que buscaron ayuda a menudo se encontraron con un acceso complicado a los servicios necesarios.
En cuanto a los números, el IRS logró procesar alrededor de 139 millones de formularios 1040, con una impresionante tasa de presentación electrónica que alcanzó casi el 98%. Aproximadamente el 65% de estas declaraciones resultaron en reembolsos, y cerca del 98% de los pagos se realizaron a través de depósitos directos, lo que facilitó significativamente la resolución de trámites de manera automatizada. Esto indica un avance importante hacia la modernización del sistema tributario.
La implementación de nuevas tecnologías ha sido un componente clave en el rendimiento del IRS. Durante la temporada, los contribuyentes accedieron a sus cuentas en línea casi 121 millones de veces, utilizando estas plataformas para cargar documentos, recibir actualizaciones sobre el estado de sus reembolsos y corregir datos de depósito directo. Este uso intensivo de herramientas digitales ha permitido una interacción más fluida entre el contribuyente y la agencia, reduciendo la necesidad de realizar consultas telefónicas o visitas a oficinas.
Sin embargo, el informe de Collins advierte sobre una creciente brecha entre los contribuyentes que pueden resolver sus asuntos a través de sistemas automáticos y aquellos que requieren asistencia manual. Si bien una estrategia centrada en lo digital puede mejorar la administración tributaria, no debe convertirse en una exclusividad que deje de lado a quienes necesitan atención personalizada. El diagnóstico final revela que, incluso en un año considerado exitoso, millones de declaraciones se ven atrapadas por los filtros internos del sistema, lo que genera una preocupación constante sobre la eficiencia y la equidad del proceso tributario en Estados Unidos.



