Los supermercadistas mayoristas han expresado su preocupación por una posible paralización de la actividad comercial durante el trimestre que abarca de febrero a abril. Según los referentes del sector, las principales barreras para un mejor desempeño están relacionadas con la demanda y los altos costos laborales.
El Indicador de Confianza Empresarial (ICE) elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) mostró un descenso en enero, aunque se mantiene en un leve terreno positivo, alcanzando un 1,3%. En este contexto, el 71,3% de los encuestados considera que la situación comercial se mantendrá sin cambios en el trimestre mencionado, mientras que un 20% se muestra optimista y un 8,8% anticipa una posible caída en el rendimiento.
Además, el 66,3% de los supermercadistas señala que la situación de sus empresas permanece estable, aunque un 25% califica el contexto como "malo" y apenas el 8,8% lo ve como "bueno". En cuanto a los inventarios, el 66,3% sostiene que el volumen de sus stocks no ha variado, aunque un 21,3% indica que están por debajo de lo habitual. Las restricciones en el sector se atribuyen principalmente a la demanda en un 52,5% y a los costos laborales en un 25%.


