El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, ha intensificado su actividad política con miras a consolidar un espacio nacional que lo posicione como un referente alejado de la influencia kirchnerista que domina el Partido Justicialista a nivel nacional. Al mismo tiempo, el mandatario está evaluando las estrategias para una posible reelección en 2027.
La reciente designación de Pablo Kosiner como interventor del PJ en Salta ha sido utilizada por Sáenz para resaltar sus diferencias con la presidenta del partido, Cristina Kirchner. En un mensaje publicado este fin de semana en la red social X, el gobernador criticó la falta de democracia interna en la elección de autoridades partidarias, haciendo alusión a lo que considera una decisión arbitraria desde Buenos Aires. "La pyme familiar de la Sra., su hijo y sus amigos sigue decidiendo a dedo desde Buenos Aires las autoridades partidarias del PJ en las provincias, a pesar de la vergüenza que dieron en las últimas elecciones", expresó.
La reacción de Sáenz se produce en un contexto de cambios dentro del peronismo, tras el apoyo de sus aliados en el Congreso a la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional. Se rumorea que el partido podría tomar medidas disciplinarias contra algunos de estos parlamentarios. En su crítica, Sáenz cuestionó la falta de elecciones libres en provincias como Jujuy y Salta, sugiriendo que la decisión sobre el liderazgo del PJ debería estar en manos de los afiliados y no de un grupo selecto en la cúpula del partido. A su vez, un dirigente cercano a Sáenz recordó que Kosiner, antes de asumir la intervención, había apoyado iniciativas del gobierno de Mauricio Macri, lo que resalta su conexión con el pasado reciente del peronismo.
La postura pública del gobernador salteño se inscribe dentro de una serie de acciones que reflejan su relación compleja con la Casa Rosada, que ha oscilado entre confrontaciones y colaboraciones. Desde manifestaciones por deudas pendientes del gobierno nacional hasta reuniones con funcionarios para gestionar asistencia financiera, Sáenz continúa navegando un panorama político desafiante mientras se prepara para el futuro.



