Sumar reclamó al Gobierno que adopte medidas para garantizar que los consumidores puedan seguir eligiendo el formato físico de los videojuegos, frente al avance de los modelos basados en suscripciones y licencias digitales. La formación también defendió que los jugadores sean propietarios de sus títulos y no dependan de las condiciones fijadas por las grandes empresas del sector.

La propuesta fue registrada hace unos días por los parlamentarios Alberto Ibáñez y Nahuel González para su debate en la Comisión de Cultura del Congreso. El texto plantea asegurar “el derecho a la libre elección de formato” y reclama medidas frente a posibles prácticas monopolísticas tanto en la industria del videojuego como en el ámbito del cine doméstico.

La iniciativa coincide con el inicio, este domingo, de una huelga de usuarios y consumidores de videojuegos. Ibáñez expresó su solidaridad con la protesta y cuestionó una transformación de la industria que, según la propuesta, avanza hacia la exclusividad digital. “Una huelga que quiere frenar una injusticia de las grandes tecnológicas que quieren que los jugadores dejen de ser propietarios para ser inquilinos precarios dependientes de las suscripciones que en cada momento las multinacionales del videojuego quieran”, señaló el diputado de Compromís adscrito a Sumar, en declaraciones enviadas a los medios.

Además, Ibáñez sostuvo que es necesario preservar las tiendas de proximidad, a las que definió como “un espacio de socialización entre iguales”, y proteger los puestos de trabajo vinculados con esa actividad.