El diputado nacional Martín Aveiro ha formulado un pedido de informes dirigido al Poder Ejecutivo, con el objetivo de que se brinden explicaciones sobre la exclusión del Tribunal de Tasaciones de la Nación en la valuación de empresas públicas que el Gobierno argentino proyecta privatizar. Esta solicitud se origina a partir de una investigación que reveló las prácticas empleadas por el Estado para determinar el valor de activos estratégicos, lo que ha generado un clima de incertidumbre y preocupación en el ámbito político.
La iniciativa del legislador hace referencia a un artículo que expone cómo el Tribunal de Tasaciones fue excluido de la valoración de importantes activos estatales, mientras que el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) ha creado una Unidad de Valuaciones para llevar a cabo estas tasaciones. Entre las empresas mencionadas en el proceso de privatización se encuentran Intercargo, AySA, Transener, Belgrano Cargas, Nucleoeléctrica y varias centrales hidroeléctricas del Comahue, lo que resalta la magnitud del asunto y el impacto que podría tener en el patrimonio público.
En su fundamentación, Aveiro enfatiza que la información surgida de la investigación plantea serias dudas sobre la transparencia y la legalidad de los procedimientos de valuación, algo que el Congreso no puede pasar por alto. El legislador incluye un enlace a la investigación, subrayando que la información divulgada sugiere una posible maniobra para alterar los regímenes existentes que rigen la valuación y futura privatización de activos del Estado Nacional, lo cual podría constituir una grave violación de los principios de buena administración pública.
El pedido de informes no solo abarca la solicitud de aclaraciones al Poder Ejecutivo, sino que también se extiende a diferentes organismos involucrados, como el Ministerio de Economía, la Agencia de Transformación de Empresas Públicas (ATEP) y el propio Tribunal de Tasaciones. Aveiro requiere que se remita toda la documentación pertinente a las valuaciones realizadas y que se explique la razón por la cual el organismo especializado fue excluido de estos procedimientos, lo que podría dar lugar a interrogantes sobre la legitimidad de las acciones del Gobierno.
Además, el proyecto de ley exige copias de las tasaciones, informes técnicos, estudios financieros y resoluciones administrativas relacionadas con las valuaciones de las empresas mencionadas, así como la justificación legal que sustentó la creación de la Unidad de Valuaciones del BICE. También se cuestiona si organismos de control, tales como la SIGEN o la Auditoría General de la Nación, participaron en el proceso, ya que su intervención sería crucial para garantizar la transparencia y la integridad de estas operaciones.
Por otra parte, la investigación ha puesto de manifiesto que las tasaciones fueron llevadas a cabo por un organismo que carece de la competencia necesaria para desempeñar tal función, mientras que el Tribunal de Tasaciones quedó fuera del proceso por decisión de su presidente, Julio Villamonte. Este hecho ha suscitado cuestionamientos sobre la naturaleza confidencial de las valuaciones, así como denuncias judiciales relacionadas con la privatización de Intercargo y las centrales hidroeléctricas, lo que podría agravar aún más la situación y la desconfianza hacia el manejo estatal de los bienes públicos.
La relevancia de este tema no solo radica en la implicancia política que conlleva, sino también en su potencial impacto sobre la economía nacional y el bienestar de la población. Las decisiones que se tomen en torno a la privatización de estos activos estratégicos podrían tener consecuencias duraderas, por lo que es imperativo que se garantice un proceso transparente y responsable que respete los intereses del Estado y de los ciudadanos.
En un contexto en el que la confianza en las instituciones se encuentra en niveles críticos, la necesidad de un escrutinio riguroso sobre los procesos de privatización es más urgente que nunca. La demanda de respuestas por parte del diputado Aveiro es un paso hacia la búsqueda de claridad y rendición de cuentas en una cuestión que es fundamental para la integridad del patrimonio nacional y la protección de los recursos públicos.



