En una jornada que promete ser histórica para la literatura hispanoamericana, el pleno de la Real Academia Española (RAE) se reunirá el próximo jueves para deliberar sobre la incorporación del reconocido autor nicaragüense Sergio Ramírez como académico de número. Esta vacante, que quedó abierta tras el fallecimiento del célebre escritor Mario Vargas Llosa en abril de 2025, representa un momento significativo no solo para la institución, sino también para la cultura y el legado literario de Latinoamérica. La candidatura de Ramírez, quien ostenta el prestigioso Premio Cervantes desde 2017, es la única presentada para ocupar la silla L, lo que le confiere una singular relevancia.

El respaldo a la candidatura de Ramírez ha sido robusto, cumpliendo con los requisitos establecidos por los estatutos de la RAE. Tres académicos de renombre han avalado su postulación: el exdirector Víctor García de la Concha, el escritor Luis Mateo Díez, galardonado con el Premio Cervantes 2023, y el actual director, Santiago Muñoz Machado. Este respaldo no solo resalta la calidad literaria de Ramírez, sino también su compromiso con los valores democráticos y su papel como voz de aquellos que han sido silenciados por regímenes autoritarios.

La publicación de la plaza vacante en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 6 de abril marcó el inicio formal de un proceso que culminará en la votación del pleno. La proclamación de la candidatura de Ramírez se llevó a cabo el 7 de mayo, seguida de una lectura de méritos en una sesión extraordinaria que tuvo lugar en León. Durante este acto, Luis Mateo Díez lo describió como un autor "fundamental, generoso y comprometido" que ha vivido un exilio forzado debido a la represión política en su país natal. Esta descripción no solo resalta su talento, sino también el contexto doloroso que ha marcado su vida y su obra.

La votación se realizará a puerta cerrada a partir de las seis y media de la tarde, y para que Ramírez sea elegido en la primera ronda, deberá obtener el respaldo de dos tercios de los académicos presentes. Sin embargo, el proceso permite hasta tres votaciones, siendo la última decisiva con la simple mayoría de los votos. Este sistema busca asegurar que la elección de un nuevo académico sea un reflejo del consenso y la unidad dentro de la RAE, una institución que ha jugado un papel crucial en la promoción y preservación del idioma español.

Una vez que Ramírez sea elegido, el acto de toma de posesión incluirá la lectura de un discurso, y según las normativas de la RAE, tiene un plazo máximo de dos años para llevar a cabo este compromiso. La trayectoria literaria de Sergio Ramírez es rica y variada, con obras emblemáticas como 'Margarita está linda la mar' y 'Adiós muchachos', que abordan tanto la realidad social de Nicaragua como temas universales de la condición humana. Su experiencia como uno de los líderes de la revolución sandinista y su posterior distanciamiento del régimen de Ortega aportan una dimensión histórica a su figura como escritor.

En el contexto actual, la elección de Ramírez podría ser vista como un acto simbólico de resistencia ante la represión que ha enfrentado en su país. En 2021, la Fiscalía nicaragüense emitió una orden de detención en su contra por incitar al odio, tras la publicación de su novela 'Tongolele no sabía bailar', que aborda la represión política. En 2023, el régimen le retiró la nacionalidad nicaragüense, aunque desde 2018 cuenta con la nacionalidad española. En una reciente entrevista, Ramírez expresó que su candidatura a la RAE representa la consolidación de su identidad como "ciudadano español adoptivo" y una especie de reconocimiento a la acogida que ha encontrado en su nuevo hogar.

La votación de este jueves no solo determinará el futuro académico de Ramírez, sino que también tendrá resonancias profundas en la comunidad literaria y en la lucha por la libertad de expresión en América Latina. La RAE, al considerar su ingreso, enviará un mensaje claro sobre la importancia de la diversidad y la inclusión en la lengua y la literatura en un momento en que la región enfrenta desafíos significativos en estos ámbitos.