El presidente de Serbia, Aleksandar Vučić, solicitó a la misión de la OTAN en Kosovo (KFOR) que reconsidere la retirada gradual de sus efectivos del puente sobre el río Ibar, en Mitrovica. La ciudad es el principal núcleo urbano de Kosovo con mayoría de población serbokosovar.
La KFOR estuvo a cargo de la seguridad del puente durante 27 años. Sin embargo, el 10 de agosto anunció que comenzaría a retirar progresivamente a los miembros de los Carabinieri italianos apostados en el sector norte, con el objetivo de que la Policía de Kosovo asumiera el control de la zona.
El comandante de la misión, el general turco Ozkan Ulutas, explicó en ese momento que la medida formaba parte de un “proceso de optimización” basado en una “mejoría de las condiciones de seguridad sobre el terreno”. Vučić rechazó ese argumento en una carta enviada el jueves al secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
En la misiva, el mandatario serbio afirmó que entre 2021 y 2026 se registraron más de 800 ataques por motivos étnicos contra serbios. Además, volvió a sostener que la población serbokosovar es víctima de una persecución sistemática por parte del Gobierno de Kosovo.
“Dado que el puente principal sobre el río Ibar y sus alrededores se han convertido en un foco de ataques contra serbios y otros no albaneses, los residentes de Kosovska Mitrovica ven la apertura del puente principal con temor, simplemente como una preparación técnica para la continuación de su limpieza étnica”, sostuvo Vučić en la carta.



