Después de la sesión que terminó en la madrugada del viernes pasado, el oficialismo en el Senado intentará recomponer su agenda y encauzar el debate de los proyectos pendientes. Aquella jornada dejó como saldo una ley de propiedad privada recortada de antemano y enfrentamientos en las inmediaciones del Congreso, con la excepción de las cuentas de Patricia Bullrich y de la Casa Rosada.

La actividad prevista para los próximos días incluirá dos audiencias públicas destinadas a analizar pliegos judiciales. También se realizarán otras dos reuniones para continuar el tratamiento de una nueva norma sobre Sociedades y del denominado Súper RIGI. La Libertad Avanza enfrenta, de este modo, el desafío de avanzar con iniciativas que permanecen desde hace meses en la Cámara alta.

El escenario se complejiza por el cambio de posición de sectores que hasta ahora habían acompañado al Gobierno en forma más dialoguista. Con Manuel Adorni ya no como principal argumento para explicar las dificultades, la oposición endureció su postura y cuestionó el trato recibido, mientras los gobernadores también expresaron sus reparos ante promesas incumplidas. A 45 días del ingreso del Presupuesto 2027 a Diputados, el oficialismo deberá ordenar sus prioridades: una vez que el proyecto llegue a la Cámara baja, no hay garantías de que el resto de las iniciativas encuentre un debate sencillo. En ese contexto, los libertarios intentan superar una cadena de errores de las últimas semanas y recuperar el control de la agenda parlamentaria.