En la madrugada de este viernes, Sebastián Marset, uno de los narcotraficantes más buscados a nivel global, fue detenido en una zona residencial de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Marset, un uruguayo de 34 años, estaba acusado de dirigir una de las organizaciones criminales más grandes de la región y fue aprehendido por la Policía boliviana mientras se encontraba en una vivienda alquilada ubicada en el barrio Las Palmas.
El operativo que llevó a su captura fue planificado durante más de tres meses, aunque en las últimas semanas se intensificaron las acciones de inteligencia. El Ministerio de Gobierno de Bolivia decidió enviar unidades especializadas como la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) y la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (Utop) a la ciudad, manteniendo el despliegue en total reserva para evitar filtraciones que pudieran poner en riesgo la operación.
Según el relato del ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, la operación se llevó a cabo de manera “quirúrgica” con el objetivo de neutralizar primero a los guardias de Marset y luego ingresar a la vivienda donde el narcotraficante se encontraba. La actuación fue rápida y sin incidentes, con Marset siendo trasladado encapuchado al aeropuerto internacional de Viru Viru, desde donde fue entregado a la DEA. Además, el operativo resultó en la detención de varias otras personas vinculadas a Marset, incluyendo a su media hermana, lo que destaca la magnitud del caso y la complejidad de la red criminal que lideraba.



