El reconocido cineasta Steven Spielberg salió en defensa de la ópera y el ballet, así como de la experiencia colectiva del cine, durante su intervención en el festival SXSW. Sus comentarios surgen en el contexto de las declaraciones provocativas de Timothée Chalamet sobre la situación actual de las artes escénicas, que han generado un amplio debate en Hollywood.

En su discurso, Spielberg enfatizó la importancia de los espacios donde el público se reúne para disfrutar de una función en conjunto, subrayando que estas experiencias son fundamentales para la transformación personal y colectiva. Si bien reconoció el auge del streaming y su colaboración con plataformas digitales como Netflix, sostuvo que el verdadero impacto emocional se produce en una sala de cine, en un concierto, o en una representación de ballet y ópera. "Deseamos que estas formas artísticas perduren en el tiempo", afirmó el director, generando aplausos entre los asistentes.

La controversia comenzó cuando Timothée Chalamet, en un evento organizado por Variety y CNN junto a Matthew McConaughey, hizo comentarios irónicos sobre el aparente declive del ballet y la ópera, sugiriendo que estas disciplinas enfrentan serios desafíos para atraer al público. Aunque Chalamet trató de matizar sus palabras señalando que lo dicho era un chiste y que respetaba profundamente a quienes se dedican a estas artes, sus declaraciones generaron críticas de figuras como Whoopi Goldberg y Misty Copeland, quienes no tardaron en expresar su descontento. Este incidente ha abierto un amplio debate en medios y redes sociales sobre la relevancia y el futuro de la ópera y el ballet en comparación con el cine.