Sebastián Galiani, exsecretario de Política Económica y viceministro de Hacienda durante el gobierno de Mauricio Macri, ha compartido su visión sobre la situación económica actual de Argentina, destacando que por segundo año consecutivo se prevé un crecimiento económico. Sin embargo, el economista también ha señalado que la administración actual ha generado expectativas que pueden resultar difíciles de satisfacer, especialmente en un contexto marcado por una inflación que no se acerca a los niveles deseados. A juicio de Galiani, el anhelo de una economía con inflación de un solo dígito y un crecimiento sostenido a tasas chinas es irrealizable en el corto plazo, dada la estructura actual de la economía argentina.

Galiani, quien además es profesor de Economía en la Universidad de Maryland y ha asesorado a organismos internacionales como la ONU y el Banco Mundial, argumenta que el crecimiento económico a dos velocidades es una posibilidad en términos económicos. En su opinión, esta dualidad puede ser sostenible, siempre y cuando se mantenga un equilibrio general. Sin embargo, el economista advierte que esta estrategia podría no ser viable desde el punto de vista político, lo que lleva a la necesidad de que el gobierno evalúe opciones más tradicionales, como políticas redistributivas, especialmente a medida que se acerquen las elecciones de 2027.

En una reciente entrevista, Galiani fue consultado sobre la economía argentina al cierre del primer cuatrimestre de 2026. El exfuncionario expresó que un crecimiento del 3% sería un hito significativo, pues sería el primero en más de una década en que se registran dos años consecutivos de expansión económica. Este dato, según él, representa un logro notable, ya que la economía argentina había mostrado un patrón de crecimiento únicamente en años electorales, seguido de estancamientos.

El economista también hizo hincapié en los desafíos inflacionarios que enfrentó el gobierno, señalando que los aumentos en el precio del dólar, la carne y la energía han impactado negativamente en la estabilidad económica. A pesar de estos desafíos, Galiani estima que la inflación podría cerrar por debajo de la tasa del año anterior, lo que indicaría un avance. Además, anticipa un aumento en las exportaciones, lo que es crucial para una economía que no se encuentra en un crecimiento acelerado a nivel global.

Galiani reflexionó sobre la necesidad del gobierno de comunicar resultados concretos, a pesar de la complejidad de la situación económica heredada. Reconoció que al principio, el presidente pudo haber subestimado la magnitud de los problemas económicos, pero ha comenzado a ajustar su discurso hacia un enfoque más realista, enfatizando la importancia de lograr incrementos anuales en el crecimiento y reducir la inflación en la medida de lo posible.

Por otro lado, Galiani coincidió con la opinión de otros economistas acerca de que uno de los principales desafíos es precisamente la economía a dos velocidades. Aunque considera que es posible mantener esa dinámica desde un enfoque económico, también reconoce que puede haber repercusiones políticas. Estas tensiones internas podrían complicar la gobernabilidad y la implementación de políticas eficaces, lo que obliga al gobierno a ser cauteloso en sus decisiones a medida que se acercan los procesos electorales.