El presidente Javier Milei volvió a defender el rumbo económico de su gobierno y cuestionó las lecturas sobre el impacto social del ajuste. En su penúltimo discurso, pronunciado ante el Council of the Americas, negó que el consumo se hubiera contraído y rechazó la idea de que una mayoría numerosa de la sociedad tenga dificultades para llegar a fin de mes con sus ingresos actuales.
La postura del mandatario fue planteada en un momento especialmente delicado para su administración. Dentro de poco más de un año deberá revalidar su condición de jefe del Estado, y el texto del discurso expuso una marcada distancia con las dificultades que atraviesan distintos sectores sociales como consecuencia del fuerte ajuste. Aunque el programa económico es presentado como una respuesta necesaria después de la prolongada etapa kirchnerista, el impacto de las medidas comienza a ocupar un lugar central en el debate político.
Durante su exposición, Milei también volvió a referirse de manera agresiva, aunque sin mencionarlo directamente, al empresario Paolo Rocca, accionista y CEO de la multinacional Techint. En el auditorio había personas vinculadas al empresario. Según la descripción del encuentro, los aplausos del cierre fueron tibios y formales, en contraste con las ovaciones registradas en otras oportunidades.
El Presidente, además, sostuvo que no se había equivocado al pronosticar que la inflación comenzaría en cero durante agosto. Su afirmación se produjo pese a que el índice correspondiente a julio había sido del 2,1 por ciento. El discurso combinó así la defensa de sus previsiones económicas con una fuerte confrontación hacia quienes cuestionan el costo social del programa oficial.



