La semana pasada, durante la tradicional cena organizada por la Fundación Libertad en Parque Norte, se produjo un saludo significativo entre Patricia Bullrich y Mauricio Macri que fue captado en video. Este encuentro, más allá de lo protocolar, refleja la intención de Bullrich de priorizar la reelección de Javier Milei, un objetivo que requiere una reconciliación con el PRO. En este contexto, un asesor cercano a la senadora comentó que es crucial mantener una buena relación con el partido para evitar que se pierdan puntos en una eventual contienda electoral.

En las horas previas a esta cena, Cristian Ritondo, líder del bloque del PRO en Diputados, expresó su descontento respecto a Manuel Adorni y las investigaciones judiciales en curso. Ritondo enfatizó la importancia de que se brinden respuestas rápidas y claras desde el gobierno, justo antes de que Adorni presentara su informe de gestión en el Congreso. En este sentido, la consigna dentro del PRO parece ser la de no adoptar una postura defensiva ni agresiva hacia el jefe de Gabinete, buscando mantener una imagen de unidad y fortaleza.

La tensión entre el PRO y el oficialismo ha ido en aumento, especialmente en relación al proyecto de Reforma Electoral que propone la eliminación de las PASO. Este clima de incertidumbre ha llevado a que varios intendentes del PRO expresen sus preocupaciones sobre la relación con concejales y referentes de La Libertad Avanza, así como la escasez de obras financiadas por el gobierno nacional. La falta de recursos y el temor a perder poder en los distritos son temas candentes entre los dirigentes amarillos.

En este marco, el ministro del Interior, Diego Santilli, junto a Ritondo, se preparan para llevar a cabo una reunión clave el próximo martes en la sede del PRO, ubicada en la calle Balcarce, en San Telmo. Este encuentro, que marcará la primera visita formal de Santilli desde su incorporación al gabinete, tiene como objetivo mostrar un frente unido y territorial. La agenda se dividirá en dos partes: primero, se abordará la relación política del PRO con La Libertad Avanza en los distritos, y segundo, se dialogará sobre cuestiones de gestión vinculadas a deudas y obras.

Desde el entorno de los intendentes, se ha expresado una necesidad urgente de mejorar la comunicación y colaboración entre los partidos. La queja central que se presenta es la percepción de un doble estándar por parte de los dirigentes de La Libertad Avanza, quienes demandan apoyo incondicional a las políticas del gobierno de Milei, pero al mismo tiempo trasladan exigencias de gasto a los municipios. Un funcionario municipal manifestó su frustración al señalar que se les pide realizar obras con fondos que se están recortando, mientras que las solicitudes de ayuda para proyectos de rutas nacionales son sistemáticamente desestimadas.

A pesar de las tensiones y las críticas, desde La Libertad Avanza se sostiene que la relación con el PRO es positiva. Sin embargo, varios dirigentes del partido advierten que es crucial mantener un control efectivo sobre la gestión para garantizar que se cumplan las promesas y se realicen las inversiones necesarias en los municipios. Este escenario refleja una compleja danza política en la que ambos sectores deberán encontrar un equilibrio que les permita avanzar juntos hacia el 2027, en un contexto donde la cohesión interna será fundamental para su éxito electoral.