La provincia de Santiago del Estero se encuentra en un clima de expectativa y fervor, anticipando la posible llegada del Papa León XIV durante el próximo mes de noviembre. Este viaje formaría parte de una gira más amplia que incluiría también a Uruguay y Perú. Santiago del Estero, conocida como la 'Madre de Ciudades', es la Diócesis Primada del país y un lugar de gran relevancia en la historia de la evangelización argentina, lo que la convierte en un destino natural para la visita del Sumo Pontífice, junto a otras ciudades como Buenos Aires y Córdoba.
El presidente Javier Milei ha avivado la ilusión en torno a esta visita, al declarar en una reciente entrevista que su realización sería 'altamente probable'. Según Milei, la gestión del canciller Pablo Quirno ha sido clave para cerrar posiciones con la Santa Sede, lo que hace que la posibilidad de recibir al Papa en noviembre sea una realidad tangible. 'Salvo alguna desgracia', añadió, dejando entrever que las gestiones diplomáticas están avanzando favorablemente.
La semana pasada, el canciller Quirno había anunciado en términos optimistas que había una 'buena noticia' en camino, lo que generó especulaciones sobre una posible confirmación de la llegada papal. En caso de que se materialice este viaje, sería un evento histórico, ya que la última vez que un papa visitó Argentina fue en 1987, cuando Juan Pablo II recorrió el país, atrayendo a millones de fieles en una gira pastoral que incluyó paradas en las provincias del noroeste argentino, como Tucumán y Salta.
El impulso para esta posible visita provino de una reunión entre el arzobispo de Santiago del Estero, el cardenal Vicente Bokalic Iglic, y el Papa León XIV en el Vaticano. Este encuentro, que tuvo lugar en enero y duró aproximadamente media hora, resultó en una invitación formal al Santo Padre para que visite Argentina. Según el arzobispo, el Papa mostró interés en la propuesta, lo que añade un nivel de optimismo a la posibilidad de que este viaje se concrete.
Durante su encuentro, Bokalic obsequió al Papa un poncho que representaba los colores de la bandera argentina, acompañado de cintas que simbolizaban la identidad santiagueña. Este gesto no solo fue un símbolo de bienvenida, sino también una forma de conectar culturalmente con el líder religioso, que ha manifestado en diversas ocasiones su aprecio por la cultura latinoamericana.
El arzobispo ha expresado su deseo de que, si se concreta el viaje, la visita del Papa inicie en Santiago del Estero, un lugar de gran significado religioso, ya que aquí nació María Antonia Paz y Figueroa, conocida como Mamá Antula, la primera santa argentina laica. Esta conexión histórica refuerza el argumento de que Santiago del Estero no solo es un destino preferencial, sino un punto de partida simbólico para la visita papal.
Adicionalmente, en 2024, la arquidiócesis de Santiago del Estero fue reconocida como Iglesia Primada de Argentina por el Papa Francisco, lo que le otorga a Bokalic una posición institucional privilegiada para comunicarse directamente con la Santa Sede. Este reconocimiento, que rompió una tradición de 88 años que mantenía esta distinción en manos de la arquidiócesis de Buenos Aires, podría ser un factor determinante en las negociaciones para la visita del Papa.
El obispo Bokalic fue consagrado en 2010 por el entonces cardenal Jorge Bergoglio, en una ceremonia celebrada en el barrio porteño de Parque Chacabuco. Este vínculo personal y profesional podría facilitar aún más el diálogo entre la provincia y el Vaticano, creando un ambiente propicio para que la visita del Papa a Argentina se transforme en una realidad esperada por muchos.


