El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendió la necesidad de establecer una regulación “proactiva” para acompañar la expansión de los centros de datos. Según planteó, el debate sobre el impacto ambiental, económico y social de estas instalaciones puede condicionar su desarrollo futuro, una preocupación que consideró justificada.
Las declaraciones se producen después de que el Ejecutivo español lanzara en agosto una consulta pública para elaborar un nuevo marco regulatorio. El objetivo del proyecto es anticiparse a los desafíos vinculados con el crecimiento de los centros de datos, en lugar de intervenir una vez que sus efectos ya se hayan consolidado.
“La experiencia económica enseña una lección sencilla: que la regulación proactiva es más eficaz que la intervención reactiva. Y ciertamente es mucho mejor que la ausencia total de intervención”, afirmó Sánchez. El presidente también sostuvo que la rápida expansión de estas instalaciones es “una de las expresiones más tangibles de la revolución de la inteligencia artificial” y advirtió que “no planificar ni regular de antemano acaba resultando más costoso y menos eficaz”.
El proyecto de real decreto establece, además, requisitos de sostenibilidad energética, medioambiental, resiliencia y soberanía digital para los centros de datos. Entre sus disposiciones figura la exigencia de que estas instalaciones respalden con nueva generación renovable, durante cada hora de funcionamiento, al menos el 80% de su consumo energético.



