Este martes, el Kremlin decidió no pronunciarse sobre las recientes amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia Cuba. En cambio, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, enfatizó el compromiso de Rusia de dialogar con las autoridades cubanas para encontrar formas de ayudar a mitigar la crisis humanitaria derivada del bloqueo estadounidense.
Peskov destacó que "Cuba es una nación soberana que enfrenta severas dificultades económicas debido a un embargo asfixiante", que ha estado vigente por casi 70 años. Su declaración subraya la intención de Rusia de mantener la comunicación con la isla, especialmente en un contexto donde las restricciones energéticas han llevado a apagones y una creciente crisis humanitaria.
Además, el portavoz ruso mencionó que están en contacto con sus "amigos cubanos" para evaluar cómo pueden contribuir a aliviar la situación. "Estamos dispuestos a ofrecer toda la ayuda posible y estamos trabajando en estos temas con nuestros interlocutores cubanos", declaró Peskov, según lo informado por agencias de noticias rusas. En medio de este escenario, Trump ha reiterado sus amenazas hacia Cuba, mientras que el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, advirtió sobre la falta de combustible y la escasez de petróleo procedente de Venezuela, debido a las tensiones políticas en la región.



