Roberto Baratta, quien se desempeñó como subsecretario de Coordinación en el Ministerio de Planificación durante el kirchnerismo, realizó un contundente descargo en la jornada de ayer. En su declaración ante el Tribunal Oral Federal 7, tildó a Oscar Centeno, su ex chofer y autor de los polémicos cuadernos, de mentiroso y cuestionó su salud mental, aludiendo a su personalidad como inadecuada para el rol que desempeñaba.

Baratta, en su extensa exposición que superó las cuatro horas, comenzó su indagatoria después de que su ex jefe, el ex ministro Julio De Vido, decidiera no declarar. Durante su alocución, el ex funcionario utilizó gráficos y cuadros explicativos para reforzar sus argumentos. Se refirió a su relación laboral con Centeno, quien había sido contratado a través de una remisería y con quien, según Baratta, mantenía una rutina de trabajo que abarcaba desde las 7 de la mañana hasta altas horas de la noche.

En su defensa, Baratta se mostró firme al rechazar las afirmaciones de Centeno, a quien acusó de tener una personalidad manipuladora. Citó pericias psicológicas que respaldan sus afirmaciones y cuestionó la veracidad de las declaraciones del chofer, sugiriendo que su testimonio estaba lleno de contradicciones. Además, hizo un llamado a realizar nuevas pruebas, incluyendo una pericia grafológica de los cuadernos que Centeno presentó como evidencia, y criticó el sistema de imputados colaboradores, argumentando que las mentiras de algunos de ellos habían llevado a injusticias contra él y su equipo.