La sesión que se había convocado en la Cámara de Diputados para interpelar al Ministro de Economía, Manuel Adorni, no logró reunir el quórum necesario, lo que permitió al gobierno nacional eludir una nueva ofensiva opositora. Cristian Ritondo, figura destacada del bloque PRO, brindó detalles sobre las razones de esta inasistencia, enfatizando que la estrategia de su partido no era obstaculizar el proceso legislativo, sino evitar lo que consideró un mero espectáculo político diseñado por el kirchnerismo.

Ritondo aclaró en una entrevista en Radio Mitre que la reunión no tenía como objetivo la destitución inmediata de Adorni, ni la interpelación en sí misma, ya que este tipo de acciones requiere de un proceso legislativo más prolongado y complejo. Según su análisis, la sesión servía únicamente para forzar a la Comisión que maneja estos temas a tratar proyectos relacionados con la interpelación y la censura, lo cual, aseguró, ya había sido resuelto antes de la convocatoria al debate.

El legislador subrayó que un encuentro como el de ayer no sumaba valor alguno al trámite legislativo, dado que la Comisión ya había sido convocada para el martes 30, lo que dejaba sin efecto la necesidad de una sesión extraordinaria. Ritondo argumentó que la reunión había sido convocada por el kirchnerismo con el fin de generar un espectáculo mediático y no para avanzar en la resolución de la situación de Adorni.

En cuanto a la viabilidad de una votación en el recinto, el diputado del PRO aseguró que cualquier proyecto de resolución, incluida una interpelación, necesita el apoyo de dos tercios de los votos. Con más de noventa legisladores, La Libertad Avanza (LLA) posee un peso significativo en la Cámara, lo que hace casi imposible alcanzar esa mayoría. Esta situación, según Ritondo, hace que cualquier intento de interpelación carezca de fundamento práctico en el contexto actual.

Refiriéndose a la posición de su partido frente a la citación de Adorni, Ritondo recordó que el PRO ha manifestado en múltiples ocasiones que el Ministro debe presentarse ante el Congreso para ofrecer explicaciones. Sin embargo, reitera que la sesión del día anterior no era el medio adecuado para conseguir esa comparecencia. Para él, el evento no resolvía la cuestión en debate, ni obligaba a Adorni a asistir, ya que la Comisión ya estaba en funciones y su trabajo estaba prácticamente garantizado.

Sobre la posibilidad de que la interpelación se lleve a cabo, Ritondo sugirió que podría ser más factible en el Senado, donde ya se ha votado para avanzar en este tema. Afirmó que el PRO tiene la intención de proceder en la Cámara Alta, ya que las sesiones están programadas para el jueves y se espera que se discutan los mismos temas. Esta estrategia, dijo, es más eficiente y se ajusta a la urgencia de los tiempos políticos actuales, donde cada acción cuenta en un panorama legislativo cada vez más complejo.

En resumen, la ausencia del PRO en la sesión del Congreso responde a una estrategia calculada para no participar de lo que consideran un espectáculo político sin sustento real. Ritondo concluyó que su partido está comprometido con el proceso legislativo, pero que las acciones deben ser coherentes y efectivas en lugar de meras representaciones simbólicas.