La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) ha iniciado un programa de control riguroso en los principales accesos a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, orientado a regular el tránsito de vehículos de carga y transporte de pasajeros. Esta estrategia busca optimizar la circulación en rutas críticas y mitigar las conductas peligrosas que afectan la fluidez del tránsito, especialmente en horas pico. La normativa establece que los camiones y micros deben transitar exclusivamente por el carril derecho, reservando el izquierdo únicamente para maniobras de sobrepaso, una directriz que, lamentablemente, no siempre se respeta.

Desde el día de hoy, los operativos de fiscalización se centran en el cumplimiento estricto de esta norma, que frecuentemente es vulnerada por los transportes de gran porte en autopistas y rutas de alta afluencia. La ANSV ha identificado que el uso inadecuado de los carriles genera congestión y aumenta el riesgo de accidentes, por lo que ha decidido intensificar la supervisión en ocho puntos estratégicos. Estos incluyen peajes de Cañuelas, Uribelarrea, Olivera, Villa Espil, Larena, Lima, Zárate y Hudson, ubicados en la Autopista Buenos Aires–La Plata, donde se concentrará el esfuerzo de control.

Para llevar a cabo esta iniciativa, la ANSV ha implementado un despliegue de operativos que combina la presencia constante de agentes de seguridad con el uso de tecnología avanzada. Se dispondrá de puestos de control fijos, patrullajes móviles y herramientas de monitoreo como drones y cámaras, que permiten identificar infracciones en tiempo real. Este enfoque integral no solo se limita al uso indebido de carriles, sino que también abarca otras infracciones que son esenciales para la seguridad vial, como la correcta documentación de los vehículos, el uso del cinturón de seguridad y la prohibición de utilizar el teléfono móvil mientras se conduce.

Además de los controles mencionados, se está prestando especial atención al cumplimiento de la política de alcohol cero, que es obligatoria para los conductores de vehículos de carga y transporte público. Este aspecto es crucial, dado que los siniestros viales que involucran a vehículos pesados suelen resultar en consecuencias trágicas y de mayor gravedad, debido a las características de estos vehículos. Por lo tanto, la ANSV busca no solo aumentar la seguridad en las rutas, sino también fomentar una cultura de conducción responsable que prevenga accidentes.

Los operativos son el resultado de una colaboración multifacética que incluye a diferentes actores del sistema vial, como Corredores Viales, AUBASA, Autopistas del Sol y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), junto con autoridades tanto de la Ciudad como de la provincia de Buenos Aires. Esta sinergia es fundamental para garantizar un enfoque integral en la seguridad vial, donde todos los actores juegan un rol crucial en la prevención de accidentes y la promoción de un tránsito más ordenado.

La ANSV enfatiza que el objetivo de estas medidas no es solo sancionar a quienes incumplen las normas, sino también crear conciencia sobre la importancia de seguir las reglas de tránsito. Con la implementación de estos controles y la utilización de tecnología moderna, se espera una disminución significativa en la siniestralidad y un tránsito más seguro en los accesos más críticos del país. Esta iniciativa representa un avance en la búsqueda de un entorno vial más seguro y organizado para todos los usuarios de las vías.