El regreso de Nahuel Gallo a Argentina, tras haber sido liberado en Venezuela, ha generado una serie de reacciones tanto a nivel oficial como familiar, en un contexto de tensión diplomática. Patricia Bullrich, actual senadora y exministra de Seguridad, compartió detalles sobre la emotiva llegada del gendarme, quien, según su testimonio, necesita cuidados especiales debido a su estado físico. "Ahora va a haber que cuidarlo, que estaba bastante flaco", afirmó Bullrich.

Gallo fue recibido con un cordón de honor de la Gendarmería Nacional, y su llegada estuvo marcada por la presencia del gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, y funcionarios de la Cancillería, además de familiares cercanos. La prioridad en ese momento fue su reencuentro con los seres queridos y la atención médica inmediata, lo que llevó a postergar cualquier discusión sobre asuntos políticos o mediáticos. Bullrich destacó que Gallo estaba muy emocionado y que no era el momento adecuado para mantener una conversación más profunda con él.

La senadora también relató que el gobierno argentino actuó de manera rápida para gestionar su repatriación desde el primer momento. Resaltó una situación de alta tensión durante el traslado de Gallo desde la cárcel, donde los demás presos gritaban al enterarse de que un argentino estaba siendo llevado. Bullrich explicó que Gallo no tuvo certeza de que regresaba a su país hasta que agentes argentinos, ya a bordo del avión, confirmaron su destino. Cuando escuchó el acento argentino, expresó su alivio al saber que estaba en casa. Por su estado físico, se realizarán estudios médicos exhaustivos para evaluar su salud tras 448 días de cautiverio.