En un contexto de creciente tensión política, marcado por un reciente intento de atentado contra Donald Trump en Estados Unidos, Javier Milei y Mauricio Macri se encontraron nuevamente en un evento, casi seis meses después de su último cruce. Sin embargo, esta vez, la atmósfera fue notablemente distinta, con la ausencia de gestos amistosos, como saludos o fotografías conjuntas. La cena, celebrada en el Golden Center de Parque Norte, evidenció el deterioro de la relación entre ambos, poniendo de manifiesto una de las etapas más complejas en su vínculo, ante un círculo de empresarios y funcionarios que observó con atención el desarrollo de la noche.

El acceso al salón donde Milei ofreció un largo discurso estuvo marcado por estrictas medidas de seguridad. Los asistentes, que abarcaron desde empresarios hasta periodistas, debieron atravesar un exhaustivo control de seguridad por parte de la policía de seguridad aeroportuaria. Esta rigurosidad incluyó revisiones minuciosas de pertenencias y el uso de detectores de metales, lo que generó un ambiente de inquietud que contrastó con la solemnidad del evento.

Organizado por la Fundación Libertad, el evento reunió a un público mayoritariamente liberal, con una notable presencia de anarco capitalistas. Esta composición se tradujo en una recepción tibia y fragmentada para el discurso extenso del Presidente. Resulta interesante señalar que la Fundación Libertad es históricamente más afín a Macri, quien ha sido un asistente habitual en sus encuentros, lo que podría haber contribuido a la desconexión entre el auditorio y el actual mandatario. La cercanía del ex presidente se hizo evidente al ocupar un lugar en la mesa principal junto al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, el único mandatario provincial presente en la ocasión.

En un gesto que no pasó desapercibido, Macri no se sentó junto a ningún integrante del gabinete de Milei, lo que acentuó aún más la distancia entre ambos. En su mesa, estuvo acompañado por el empresario Alejandro Roemmers y el jefe de gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny. Por otra parte, Karina Milei, hermana del Presidente, llegó al evento con su hermano y Manuel Adorni, pero optó por un acceso lateral, evitando el contacto con otros invitados. Su rápida salida del evento, sin haber probado bocado, fue un reflejo de la palpable tensión que envolvía el ambiente.

La soledad de Manuel Adorni, el jefe de Gabinete, se hizo evidente ante los atónitos presentes. A lo largo de la noche, se mantuvo al lado de Karina, quien se convirtió en su único apoyo. Adorni no se acercó a interactuar con los demás dirigentes y empresarios, que en ese momento estaban interesados en los problemas legales que enfrenta, incluyendo su imputación por enriquecimiento ilícito. Esta situación dejó entrever las dificultades que enfrenta el gobierno de Milei en su relación con el sector empresarial y político.

A pesar de la tensión, algunos ministros del gabinete se quedaron más tiempo en el evento, como Luis Caputo, Diego Santilli y Federico Sturzenegger. Patricia Bullrich, una de las figuras más aclamadas de la noche, fue la única que se acercó a saludar a Macri, lo que generó un breve momento de camaradería en medio de la frialdad reinante. Antes de que Milei comenzara su discurso, Macri tuvo un intercambio de palabras con Álvaro Vargas Llosa, donde se centró en la valentía de la opositora venezolana María Corina Machado, sin realizar ninguna mención sobre la gestión de Milei, ya sea de forma positiva o negativa.

Finalmente, el Presidente presentó gráficos que evidenciaban el resultado fiscal negativo del gobierno de Macri, un tema que seguramente generó incomodidad entre los presentes. La exposición de estos datos frente al jefe del PRO y al auditorio en general se convirtió en un momento clave del evento, subrayando la crítica que Milei ha realizado de la administración anterior. En resumen, la cena en el Golden Center no solo fue un encuentro social, sino una representación tangible de las tensiones políticas actuales y un reflejo del estado de la relación entre los referentes del cambio en Argentina.