La crisis económica en el país continúa afectando a importantes empresas. En esta ocasión, Cervecería y Maltería Quilmes, una de las mayores productoras de cerveza, ha puesto en marcha un plan de retiro voluntario en su planta de Cervecería Argentina (CASA), ubicada en Zárate. Este movimiento se produce en medio de una caída significativa en el consumo, lo que podría derivar en la pérdida de alrededor de 60 empleos.
Hasta la fecha, más de 21,000 empresas han cerrado y se han perdido casi 290,600 puestos de trabajo desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Quilmes, que representa más del 75% del mercado cervecero en el país, emplea a más de 1,000 personas en sus dos plantas en el norte de la provincia de Buenos Aires. Desde el sindicato, se atribuyen los recortes a la disminución de ventas y a un incremento en las importaciones de productos.
Horacio Romero, delegado sindical de la planta, manifestó que este plan de retiros voluntarios busca evitar despidos masivos, aunque reconoció que ha habido desvinculaciones en los últimos meses. La situación actual se complica por la posibilidad de que la empresa deba paralizar su producción, y se espera que, con el plan, el personal se reduzca de 140 a 80 operarios. En este contexto, el gobierno ha intervenido, convocando a conciliaciones obligatorias ante el cierre de otras empresas como FATE, donde se despidieron a 920 trabajadores debido a la crisis del sector.



