El presidente ruso, Vladimir Putin, ha extendido sus felicitaciones al nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, destacando el "apoyo inquebrantable" de Moscú. En un contexto de creciente tensión internacional, Putin subrayó que el liderazgo de Jamenei requerirá una gran dosis de valentía y dedicación, especialmente ante la agresión que enfrenta el país por parte de Estados Unidos e Israel.

En un comunicado emitido por el Kremlin, Putin expresó su confianza en que el nuevo líder continuará el legado de su padre, el fallecido Ali Jamenei, y será capaz de unir al pueblo iraní en tiempos de adversidad. Además, reafirmó que Rusia se mantiene como un socio sólido de la República Islámica, comprometido con su estabilidad en este momento crítico.

Putin también deseó éxito a Jamenei en las "difíciles tareas" que le esperan, así como buena salud y fortaleza en su nuevo rol. Esta elección se produjo solo diez días después del fallecimiento de Ali Jamenei y en medio de un clima de incertidumbre marcado por las amenazas de Israel y comentarios del presidente estadounidense, Donald Trump, quien había manifestado su intención de influir en el proceso de selección del nuevo líder.