El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, ha expresado su inquietud ante la confirmación de que dos pasajeros repatriados del barco 'MV Hondius' dieron positivo en hantavirus. Este suceso, que ocurrió en el puerto de Granadilla, Tenerife, ha generado una serie de preocupaciones tanto en las autoridades locales como en los ciudadanos, quienes temen por la salud pública tras la llegada del crucero. Clavijo subrayó que esta situación era un riesgo que ya se había anticipado desde el Gobierno canario, y lamentó que la realidad haya confirmado sus peores temores.

Clavijo, en sus declaraciones a un medio nacional, destacó que entre los pasajeros infectados se encuentran un ciudadano francés y otro estadounidense, quienes regresaban de un viaje por el Atlántico. La situación es preocupante, ya que el hantavirus es una enfermedad grave que puede ser transmitida a través del contacto con roedores infectados y puede tener consecuencias severas para la salud de las personas. La rápida propagación de este tipo de enfermedades en un entorno turístico como Canarias, donde la llegada de cruceros es frecuente, podría tener implicaciones serias para la salud pública y la economía local.

El presidente canario recordó que su administración había solicitado previamente al Gobierno de España la implementación de medidas preventivas antes del desembarque de los pasajeros. Entre estas medidas se contemplaba la realización de pruebas de antígenos o PCR a los viajeros, incluso a aquellos que se presentaban asintomáticos. Clavijo enfatizó que estas acciones eran necesarias para garantizar la seguridad de la población canaria y del personal involucrado en la operación de desembarque, algo que, según su perspectiva, debería haberse tomado en cuenta con mayor seriedad.

Sin embargo, la preocupación de Clavijo se intensificó al observar que, a pesar de los casos positivos, se continuó con el desembarque de pasajeros sin realizar las pruebas pertinentes. Esta decisión ha sido considerada como altamente riesgosa y podría haber expuesto a la población local a un potencial brote de hantavirus. El presidente canario lamentó que el Ministerio de Sanidad no haya considerado las recomendaciones formuladas por su equipo, lo que ha generado un clima de incertidumbre y desconfianza entre la comunidad.

Además, Clavijo también hizo hincapié en la necesidad de minimizar el tiempo que el barco y los pasajeros permanecieran en las islas, con el fin de reducir cualquier riesgo asociado a la propagación del virus. Esta solicitud refleja la urgencia de la situación y la responsabilidad que siente el Gobierno canario hacia la salud de sus ciudadanos. La administración local está bajo presión para actuar rápidamente y adoptar medidas que protejan a la población frente a esta amenaza sanitaria.

En el contexto más amplio, esta situación resalta la importancia de establecer protocolos claros y efectivos para el manejo de situaciones de salud pública en el ámbito turístico. La llegada de cruceros a destinos como Canarias, que dependen en gran medida del turismo, debe ir acompañada de medidas de seguridad que garanticen la salud de los residentes y visitantes. La experiencia reciente con el hantavirus podría servir como un llamado de atención para la implementación de políticas más estrictas en el futuro, asegurando que la salud y el bienestar de la comunidad sean siempre la prioridad.