El lehendakari Imanol Pradales advirtió que la situación en Ceuta “sigue sin encauzarse” y cuestionó el uso de la migración y del drama humano como herramientas de la geopolítica. El mandatario vasco formuló estas declaraciones durante su intervención en el pleno de Política General del Parlamento Vasco, donde también analizó los desafíos que enfrenta Euskadi en un escenario marcado por la incertidumbre y el cambio de época.

Pradales sostuvo que Europa se encuentra “estancada” y que intenta salir de su letargo “a un ritmo lento”. Sin embargo, rechazó la idea de que el proyecto europeo haya fracasado o esté terminado. En ese marco, vinculó los retos actuales con el cambio demográfico y, particularmente, con los movimientos migratorios.

“No es nada nuevo, pero este verano hemos vuelto a ver su faceta más cruda y amarga los días 30 y 31 de julio”, afirmó. Según su exposición, en pocas horas 80.000 personas ingresaron en Ceuta, en la frontera sur de Europa, de manera desordenada e irregular y sin garantías de seguridad. El lehendakari señaló además que más de 140 personas murieron.

Durante su discurso, Pradales también evocó las conclusiones del Congreso Mundial Vasco de 1956, convocado en París por el Gobierno del lehendakari Agirre. A su entender, aquel encuentro estableció un ideario basado en el autogobierno, los derechos humanos, la palabra dada, la integración y la mejora de las condiciones de vida, principios que consideró vigentes después de 70 años. “¿Hacia dónde debe ir Euskadi?”, se preguntó al abordar los desafíos del presente.