El portavoz de Podemos, Pablo Fernández, cuestionó este lunes el decreto ley sobre vivienda que el Gobierno había enviado la semana pasada a los grupos parlamentarios y cuya aprobación fue postergada hasta septiembre. Durante una conferencia de prensa en la sede del partido, calificó la iniciativa de “una auténtica temeridad” y afirmó que representaba una “amnistía urbanística para los grandes pelotazos”.

Fernández sostuvo que el Ejecutivo pretendía introducir “por la puerta de atrás” una reforma de la Ley del Suelo. Según su interpretación, el proyecto suponía “tomar como rehenes a los inquilinos y a los millones de personas que a día de hoy no pueden ni comprar una casa ni alquilar una vivienda”. También recordó que Podemos y otros grupos de izquierda habían impedido previamente que esa reforma fuera aprobada en el Congreso.

El dirigente cuestionó que el Gobierno intentara impulsar el cambio mediante un decreto durante el verano, cuando, según afirmó, esperaba que la atención pública fuera menor. A su vez, advirtió que el texto permitiría legalizar de manera retroactiva proyectos urbanísticos ilegales y reduciría los controles para futuras iniciativas. Además, señaló que limitaría la capacidad de las entidades de la sociedad civil para denunciar irregularidades urbanísticas.

Entre las consecuencias de la reforma, Fernández mencionó la eliminación del derecho de un antiguo propietario a recuperar un terreno expropiado por interés público cuando finalmente no se utilizara para ese fin. En ese marco, sostuvo que se trataba de una modificación “hecha a la medida de los intereses del BBVA, de la constructora San José o de Merlin Properties”.