El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha desmentido las afirmaciones de que los misiles balísticos interceptados en Turquía en días recientes tengan su origen en Irán. Esta declaración se produjo durante una conversación telefónica con el mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan, quien reiteró la postura de su país de no estar involucrado en los enfrentamientos que han derivado en la vulneración de su espacio aéreo.

Según el Ministerio de Defensa turco, los sistemas de defensa de la OTAN lograron interceptar dos misiles que, supuestamente, fueron lanzados desde territorio iraní. El primero de estos proyectiles fue detenido a aproximadamente 65 kilómetros de la base aérea de Incirlik, en la provincia de Adana, mientras que el segundo fue interceptado a unos 150 kilómetros en Gaziantep.

Pezeshkian se comprometió a investigar el incidente y afirmó que los misiles no provenían de Irán. Por su parte, Erdogan expresó su preocupación por las ofensivas contra su país y condenó los ataques iraníes a otros estados de la región, manifestando su pesar por la reciente pérdida de vidas, incluidas las de niñas en un ataque en Minab. Además, extendió sus condolencias por el fallecimiento del líder supremo Alí Jameneí y felicitó a su hijo, Mojtaba Jameneí, por asumir un cargo relevante.