El Gobierno de Perú ha dado a conocer su Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA) correspondiente al período 2026-2030. Este plan se erige como un referente en la implementación y regulación de la inteligencia artificial en el país, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los peruanos mediante la aplicación efectiva de esta tecnología. La ENIA busca no solo fomentar el desarrollo de la IA, sino también establecer un marco de gobernanza que involucre a diversos sectores de la sociedad, incluyendo el Estado, la academia, el sector privado y la ciudadanía en general.
Este ambicioso proyecto se estructura en torno a cuatro ejes fundamentales. En primer lugar, la formación de talento y el desarrollo de capacidades en inteligencia artificial son esenciales. Se plantea la necesidad de fortalecer las competencias digitales de docentes, funcionarios públicos y estudiantes, asegurando así que el país cuente con un capital humano preparado para enfrentar los desafíos que la tecnología impone en el presente y futuro. La educación en estos campos es vital para posicionar a Perú en el contexto global de la innovación tecnológica.
El segundo eje se centra en la promoción de la innovación y el emprendimiento en base a IA. Esto implica el fomento de proyectos de investigación y el desarrollo de soluciones que utilicen inteligencia artificial para abordar problemas sociales y públicos. Este enfoque no solo busca mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, sino también estimular la economía local a través de la creación de nuevas empresas y oportunidades laborales.
El tercer pilar de la estrategia se refiere al establecimiento de un marco ético y regulatorio que guíe el uso de la inteligencia artificial. Es imperativo que se desarrollen pautas y estándares que aseguren un uso responsable y transparente de esta tecnología, garantizando la protección de los derechos fundamentales de los ciudadanos. La confianza en la IA es un elemento crucial para su aceptación y difusión en la sociedad, y esto solo puede lograrse a través de una regulación que promueva la rendición de cuentas.
La participación ciudadana y la colaboración son aspectos destacados en el cuarto eje de la ENIA. Se prevé la creación de espacios de diálogo donde se puedan forjar alianzas entre el Estado, la sociedad civil, el sector privado y organismos internacionales. Este enfoque colaborativo busca garantizar que la gobernanza de la inteligencia artificial sea inclusiva y refleje las necesidades y preocupaciones de todos los sectores de la población.
En el evento de presentación de esta estrategia, el primer ministro, Luis Arroyo, subrayó que la ENIA representa un paso crucial para modernizar sectores como la salud y la educación, además de hacer que la administración pública sea más eficiente y accesible. Arroyo reiteró su convicción de que la tecnología debe llegar a todos los rincones del país, reflejando el compromiso del Gobierno con un desarrollo tecnológico que respete la dignidad y los derechos de cada individuo.
Finalmente, Ricardo Zapata, secretario de Gobierno y Transformación Digital, destacó que esta estrategia marca un punto de inflexión en la relación del Estado con una sociedad cada vez más interconectada y basada en datos. Aseguró que el proceso de digitalización debe ser visto como un medio para el servicio público, destinado a satisfacer las necesidades actuales de la población. Esta visión ambiciosa y proactiva podría posicionar a Perú como un líder en la adopción y regulación de la inteligencia artificial en la región.



