La Libertad Avanza (LLA), el partido que lidera el presidente Javier Milei, está llevando a cabo una estrategia de expansión en las provincias del norte argentino, implementando tácticas que combinan la creación de frentes opositores, el fortalecimiento de liderazgos locales y una postura desafiante hacia los gobernadores del peronismo. A pesar de que estos mandatarios, como Raúl Jalil en Catamarca, Osvaldo Jaldo en Tucumán y Gustavo Sáenz en Salta, mantienen un diálogo activo con la Casa Rosada, la presión electoral que enfrentan se intensifica, creando un escenario complejo que podría beneficiar a la oposición libertaria.
En Catamarca, donde el gobernador Jalil ha negociado con el gobierno nacional una serie de acuerdos, incluyendo el control de Yacimientos Mineros Aguas del Dionisio (YMAD) a cambio de apoyo en el Congreso, la LLA no muestra signos de ceder. Recientemente, los diputados provinciales de este partido, junto a representantes del PRO y del partido Generar, presentaron un documento titulado "10 Ejes para una Catamarca Próspera". Este documento se perfila como una hoja de ruta hacia las elecciones de 2027 y tiene como objetivo consolidar un frente opositor amplio, reforzando la presencia de la LLA en la región.
Durante la presentación del documento, el diputado Tiago Puente afirmó: "Estamos trabajando para gobernar Catamarca a partir de 2027", destacando la intención de la LLA de posicionarse como una alternativa viable ante el oficialismo. Las propuestas incluidas en el documento abarcan la implementación de la Boleta Única, la instauración de un balotaje provincial, la eliminación de las PASO y la creación de un Consejo de la Magistratura, así como una Oficina Anticorrupción. Con estas iniciativas, el presidente provincial de la LLA, Federico Lencina, hizo un llamado a otros sectores políticos a unirse a esta alianza: "No se trata solo de un armado electoral, sino de una coalición que trabaja en el territorio".
La necesidad de formar un frente opositor se vuelve especialmente relevante en un año sin elecciones inmediatas, pero con la vista puesta en el calendario electoral de 2027. La Constitución de Catamarca permite al gobernador Jalil decidir si las elecciones provinciales se adelantan a marzo o se mantienen en octubre, coincidiendo con las nacionales. Esta decisión podría alterar el clima político de la provincia, activando una competencia electoral anticipada ya en 2026.
Por otro lado, se han escuchado rumores sobre la posibilidad de que Jalil busque una reelección, aunque este camino podría generar tensiones internas dentro del peronismo. Mantener el equilibrio en su gestión es crucial, ya que podría enfrentarse a la oposición de figuras como la senadora Lucía Corpacci, exgobernadora y presidenta del Partido Justicialista local, así como del intendente de la capital, Gustavo Saadi, quien es visto como un potencial sucesor. La relación entre Jalil y estos líderes será determinante para su futuro político y para el peronismo en general, que ha mantenido una hegemonía en la provincia durante años.
La situación actual presenta un escenario dinámico donde los movimientos de la LLA y las reacciones del peronismo son cruciales. El fortalecimiento de la LLA en el norte argentino podría cambiar la configuración política en la región, especialmente si logran consolidar su presencia y atraer a otros sectores. En un contexto donde la oposición encuentra oportunidades para crecer, el desafío para el oficialismo radica en mantener su relevancia y gestionar las tensiones internas que podrían surgir de una eventual reelección de Jalil, mientras que el tiempo avanza hacia las elecciones de 2027.



