En el marco de una creciente actividad política de cara a las elecciones presidenciales de 2027, Pedro Rosemblat ha tomado la decisión de no postularse como candidato. En lugar de ello, el destacado comunicador y empresario de medios instó a la necesidad de llevar a cabo una interna dentro del peronismo. Su anuncio llega en un momento crucial para el Partido Justicialista, que atraviesa tensiones internas y busca definir su rumbo en el futuro cercano.

La determinación de Rosemblat se produce tras su fallida campaña para la jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en las elecciones anteriores. En una reciente aparición en el programa de Luis Novaresio, el fundador del canal de streaming Gelatina explicó que actualmente se encuentra enfocado en otros proyectos y en su desarrollo en el ámbito de los medios. “Estoy en otra construcción”, afirmó, dejando claro que su interés no radica en la política tradicional en este momento.

Reflexionando sobre su experiencia pasada, Rosemblat reconoció que no se sintió preparado para enfrentar las exigencias de una candidatura. “En ese momento no me dio la espalda y la capacidad de articulación”, reflexionó, al tiempo que destacó que para construir una fuerza política sólida se requiere una dedicación total. Esta autocrítica revela una comprensión profunda de la complejidad del panorama político argentino, donde la capacidad de liderar va más allá de la retórica y la comunicación efectiva.

A pesar de su decisión de no presentarse como candidato, Rosemblat se identifica claramente como peronista, diferenciándose del kirchnerismo. “El kirchnerismo es una etapa. Nosotros somos peronistas”, subrayó, enfatizando que figuras como Cristina Kirchner también se consideran parte de esta tradición política más amplia. Esta postura podría interpretarse como un intento de reorientar el mensaje del peronismo hacia sus raíces, buscando reconciliar diferentes facciones del movimiento.

Además, el comunicador no eludió el tema de la construcción de un proyecto político que beneficie a todos los sectores de la sociedad. “Soñamos con la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación”, expresó, subrayando la importancia de un enfoque inclusivo que contemple tanto al trabajador tradicional como al moderno. Este enfoque revela una preocupación genuina por las necesidades actuales de la población, en un contexto donde la polarización política y social se ha intensificado.

En su intervención, Rosemblat también abordó la actual crisis dentro del Partido Justicialista, mencionando que el verdadero desafío radica en encontrar un camino común. “Ese es el gran problema”, indicó, refiriéndose a las divisiones que han surgido en torno a figuras como Axel Kicillof y Cristina Kirchner. Su llamado a celebrar una interna dentro del peronismo, o incluso una PASO, refleja su deseo de abrir espacios de debate y de renovación dentro del partido, algo que podría ser crucial para su futuro electoral.

Por último, al ser consultado sobre la condena a Cristina Kirchner en el caso Vialidad, Rosemblat defendió la inocencia de la ex presidenta al sostener que la Justicia no logró presentar pruebas concluyentes de su culpabilidad. “Si aplicamos esos criterios al resto de los presidentes de la democracia, tienen que estar todos presos”, argumentó, sugiriendo que la política y la justicia deben operar con estándares equitativos. Esta declaración podría generar un amplio debate sobre la relación entre la justicia y la política en el país, un tema que sigue siendo objeto de controversia y análisis en la esfera pública.