El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, celebró este viernes la aprobación legislativa de un crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI) por US$1.900 millones, equivalentes a unos 1.650 millones de euros. Según explicó, los recursos permitirán fortalecer las reservas internacionales y contribuir a la estabilización de la economía nacional.

La norma obtuvo el respaldo de más de dos tercios de los votos en ambas cámaras del Congreso. Para Paz, ese resultado constituye una señal de “madurez política, unidad y certidumbre económica” en un contexto en el que el Gobierno busca ordenar las cuentas públicas y recuperar la confianza financiera.

“Este respaldo demuestra que, cuando el bienestar común está primero, las diferencias ideológicas quedan en segundo plano. Estos recursos están destinados a blindar nuestras reservas y abrir oportunidades reales de inversión y empleo”, sostuvo el mandatario en sus redes sociales.

Paz también definió la aprobación como un “paso histórico” para la economía boliviana y vinculó el impacto de la medida con la situación de agricultores, comerciantes, trabajadores, industriales y emprendedores. “Cada agricultor, comerciante, trabajador, industrial y emprendedor todos los días sostiene a este país con su esfuerzo”, afirmó.

En la misma línea, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Christian Morales, defendió ante el Senado que la inyección financiera integra el plan oficial para ordenar las cuentas del Estado, avanzar hacia un régimen de mayor flexibilidad y restablecer el acceso de Bolivia a los mercados internacionales de crédito. Con la aprobación en las dos cámaras, la ley completó su tratamiento legislativo.