El presidente de Paraguay, Santiago Peña, ha comunicado una disminución del 2,6% en el costo del diésel que se comercializa a través de la empresa estatal Petróleos Paraguayos (Petropar). Esta es la primera reducción de precios desde que se implementaron tres aumentos consecutivos a partir de enero, momento en que se intensificó el conflicto en Oriente Medio, generando un impacto significativo en los precios de los combustibles a nivel global. La decisión fue anunciada el miércoles a través de su cuenta oficial en la red social X, donde Peña especificó que la nueva tarifa entrará en vigencia de inmediato.
La bajada en el precio del diésel, en particular del tipo común (tipo III), representa una reducción de aproximadamente 210 guaraníes, lo que equivale a unos 0,035 dólares. Con este ajuste, el costo por litro se establecerá en 7.990 guaraníes, es decir, alrededor de 1,32 dólares al tipo de cambio actual. Esta medida busca aliviar el efecto de la inflación en el sector del transporte y de los consumidores, quienes han sentido un fuerte impacto en su economía debido a los constantes aumentos de precios en los combustibles.
Sin embargo, el presidente Peña ha decidido mantener sin cambios los precios de las diferentes variedades de gasolina y del diésel prémium. La gasolina de 88 octanos conservará su precio en 6.690 guaraníes por litro (1,10 dólares), la de 93 octanos en 7.170 guaraníes (1,18 dólares) y la de 97 octanos en 8.540 guaraníes (1,71 dólares). Esta decisión sugiere que el gobierno está buscando equilibrar el mercado sin desestabilizarlo por completo, lo que podría generar descontento en otros sectores económicos.
Adicionalmente, es relevante mencionar que varias estaciones de servicio privadas, que controlan aproximadamente el 80% de la distribución de combustibles en Paraguay, también han comenzado a implementar reducciones en sus precios desde la semana pasada. Esto podría ser un indicio de que la política de precios del gobierno está teniendo un efecto en la competencia del mercado, lo que beneficiaría a los consumidores en un contexto de altos costos de vida.
Desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán, el gobierno paraguayo tomó la decisión de aumentar los precios de los combustibles en tres ocasiones entre marzo y mayo de este año. Estos ajustes llevaron a un encarecimiento del diésel común que alcanzó casi un 23%. La escalada de precios generó un descontento generalizado, lo que probablemente influenció la decisión del presidente Peña de adoptar esta nueva política de precios.
En otro orden de cosas, William Wilka, presidente de Petropar, indicó en una entrevista en la radio local ABC Cardinal que se tiene la intención de reducir también el precio de la gasolina en un futuro cercano, aunque esta medida se aplicará de manera gradual. Wilka destacó que esta acción responde a una tendencia general de reducción en los precios del petróleo a nivel mundial, lo que podría brindar un respiro adicional a los consumidores en el país.



