El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció este lunes un conjunto de medidas económicas ante el incremento del precio del petróleo, que ha superado los 100 dólares por barril debido a la reciente guerra en Irán. Entre las decisiones adoptadas se encuentra la reducción de la semana laboral a cuatro días y la suspensión de clases en todos los colegios durante dos semanas.
Sharif explicó en un discurso televisado que la región enfrenta un estado de conflicto, lo que ha llevado a Islamabad a tomar acciones diplomáticas para mitigar la situación. Reconoció la dependencia del país del crudo que transita por el estrecho de Ormuz, lo cual ha impactado severamente la economía local.
Además, se informó que el 50% de los trabajadores tanto del sector público como del privado deberán laborar desde sus hogares, a excepción de aquellos en servicios esenciales. En el ámbito gubernamental, se implementarán recortes significativos en el gasto en combustible y se congelarán salarios a ministros y diputados. Sharif hizo un llamado a la unidad y responsabilidad de la población ante esta crisis.



