El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, cuestionó el impacto que tiene para el PSOE el indulto parcial concedido a Laura Borràs, expresidenta del Parlamento de Cataluña y de Junts, quien fue condenada por los delitos de prevaricación y falsedad documental. En su opinión, la medida afecta la credibilidad del partido en su discurso contra la corrupción.
Durante una entrevista, García-Page sostuvo que Borràs fue “indultada por corrupción” y recordó que en el PSOE habían “prometido no hacer nunca” ese tipo de concesiones. “¿Ganamos en credibilidad para decirle a la gente que estamos en contra de la corrupción?”, planteó el presidente autonómico.
El dirigente socialista también cuestionó que el indulto respondiera a un supuesto “chantaje independentista” y afirmó que no hace diferencias según la pertenencia partidaria de los involucrados. “No hago distingos: ni del PP, ni del PSOE ni independentistas. Hay conceptos que no se deben indultar, como es la corrupción”, señaló.
Además, criticó que la decisión se haya tomado “de tapadillo y sin quererlo contar”. Para García-Page, esa forma de proceder evidencia que existe conciencia de que se trata de una medida “muy dolorosa”. “Si necesitamos dar una sensación de firmeza y de intolerancia contra la corrupción, no podemos indultar por corrupción”, concluyó, al cuestionar que la decisión se comunicara durante el período de vacaciones.



