El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, visitó el puesto de mando avanzado instalado en Iglesuela del Tiétar, en Toledo, desde donde se coordinan las tareas frente al incendio registrado en Ávila. Durante una declaración a los medios, sostuvo que hay que mantener la calma ante el nivel de colaboración entre las administraciones, una coordinación que, según afirmó, es “más habitual de lo que el ruido político a veces transmite”.

García-Page señaló que el trabajo conjunto está siendo “efectivo” y explicó que Castilla-La Mancha busca ayudar a Ávila y Madrid, mientras establece al mismo tiempo una línea defensiva en su propio territorio. En el área de La Iglesuela ya fueron perimetrados 30 kilómetros, el objetivo fijado por el mando operativo, y los equipos permanecen atentos a la evolución del fuego en las cumbres de Mijares.

El presidente castellano-manchego indicó que los principales esfuerzos se concentran en ese sector, aunque también se sigue la situación en Villa del Prado y Almorox, donde el fuego ya ha descendido en la ribera del Alberche. Además, señaló que se analiza una posible desescalada de las evacuaciones durante las próximas horas, lo que permitiría el regreso de vecinos a algunos municipios. La situación, afirmó, “ha mejorado” y existe “una seguridad muy alta” en la línea defensiva para evitar que las llamas lleguen a la Sierra de San Vicente, aunque remarcó que se actuará con prudencia y cautela.