En un esfuerzo por mitigar la grave crisis de contaminación que enfrenta, el Gobierno de Nueva Delhi ha decidido implementar un programa de incentivos económicos destinados a los ciudadanos que opten por adquirir vehículos eléctricos. Esta medida, que consiste en ofrecer hasta 100.000 rupias, equivalentes a aproximadamente 1.000 dólares, tiene como objetivo principal incentivar la compra de autos eléctricos y, al mismo tiempo, retirar de circulación los vehículos antiguos que contribuyen a la polución en una de las ciudades más contaminadas del mundo. La iniciativa fue aprobada recientemente por el Gabinete de la capital india y se enmarca en la nueva Política de Vehículos Eléctricos de Delhi 2026, que busca promover una movilidad más sostenible y responsable.

El programa comenzará a regir a partir del 1 de julio y se inscribe dentro de un plan más amplio que tiene como meta alcanzar emisiones nulas para el año 2030. Según un comunicado oficial emitido por la Oficina del Jefe de Gobierno de Delhi, este tipo de política pública es fundamental para abordar los altos índices de contaminación y la calidad del aire en la región. La implementación de estas medidas refuerza la urgencia de la situación medioambiental en Nueva Delhi, donde el aire contaminado ha impactado negativamente en la salud de sus habitantes y ha llevado a las autoridades a tomar acciones drásticas en el pasado.

Además de los incentivos económicos, el Gobierno de Nueva Delhi ha decidido eliminar por completo los impuestos de circulación y las tasas de matriculación para los automóviles eléctricos cuyo valor no supere los 3 millones de rupias, es decir, alrededor de 36.000 dólares. Esta exención fiscal representa un alivio considerable para los compradores potenciales de vehículos eléctricos, facilitando así su acceso a este tipo de transporte menos contaminante. Las ayudas económicas variarán según el tipo de vehículo, con sumas que van desde aproximadamente 360 dólares para motocicletas eléctricas hasta 1.000 dólares para vehículos ligeros de carga eléctrica, pasando por un apoyo de cerca de 600 dólares para los populares tuk-tuks eléctricos.

La necesidad de estas medidas es evidente, dado que Nueva Delhi ha tenido que activar restricciones de emergencia durante los inviernos pasados en un intento de contener los alarmantes niveles de polución. El Plan de Acción de Respuesta Gradual, conocido como GRAP, se ha utilizado para aplicar medidas de control en momentos críticos, incluyendo limitaciones a la construcción, restricciones de tráfico, y en ocasiones, incluso el cierre de escuelas. Esta situación ha llevado a que la ciudad de Delhi registre niveles de partículas contaminantes que superan en más de 25 veces el límite diario recomendado por la Organización Mundial de la Salud, con picos que han llegado a alcanzar hasta 700 puntos en el índice de calidad del aire.

A lo largo del presente año, los datos proporcionados por la plataforma AQI India indican que ninguno de los 180 días analizados en Delhi ha estado dentro de los estándares seguros establecidos por la OMS. Esta alarmante estadística subraya la urgencia de adoptar políticas efectivas que aborden la contaminación del aire, y la reciente decisión del Gobierno de Nueva Delhi parece ser un paso en la dirección correcta. Sin embargo, los expertos advierten que estas medidas deben ser parte de un enfoque más amplio que incluya la promoción de energías renovables y la mejora del transporte público para lograr un impacto real en la calidad del aire de la ciudad.

La capital india también ha impuesto restricciones al uso de vehículos más antiguos, prohibiendo la circulación de automóviles de gasolina de más de 15 años y de vehículos diésel de más de 10 años. Esta política se complementa con la negativa de suministro de combustible a vehículos que no cuenten con certificados de emisiones en regla. Estas acciones son indicativas de un compromiso más amplio por parte del Gobierno de Delhi para enfrentar la crisis ambiental de manera proactiva, aunque muchos ciudadanos se preguntan si estas iniciativas serán suficientes para revertir los daños causados por años de contaminación.