El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, calificó este viernes de “dictador antisemita” al presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, en medio de una nueva escalada entre ambos países. El cruce se produjo después del bombardeo israelí contra la base aérea de Abú al Duhur, en el norte de Siria, que, según el Gobierno israelí, iba a ser utilizada como zona de despliegue por el Ejército turco.
Siria y Turquía rechazaron la explicación de Israel para justificar el ataque. Damasco sostuvo que no existía la intención de instalar una base turca ni de establecer allí una presencia militar de ese país. Ankara, por su parte, considera que Netanyahu utiliza el bombardeo como una excusa para profundizar la incursión israelí en territorio sirio más allá de los Altos del Golán.
El episodio se suma a una extensa serie de tensiones entre Israel y Turquía, agravadas por la guerra en Gaza y sus repercusiones regionales. Entre ellas se encuentra el ataque israelí ocurrido en julio contra una flotilla humanitaria que se dirigía a Gaza, tras el cual Turquía emitió una orden de arresto contra Netanyahu. Erdogan suele referirse al primer ministro israelí como un genocida.
En un comunicado difundido este viernes, Netanyahu también acusó al mandatario turco de masacrar a kurdos, albergar a integrantes de Hamás, “ocupar” la mitad de Chipre y encarcelar a un “número récord de periodistas y políticos”.



