La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) de Colombia elevó este viernes a 321 la cifra de personas fallecidas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el centro y el oeste del país la semana pasada.

El último balance oficial también registra 4.595 heridos y 257 personas que continúan desaparecidas. En tanto, 364 habitantes fueron rescatados tras el sismo, de acuerdo con el informe difundido por el organismo.

La emergencia provocó además daños de gran magnitud en la infraestructura. Más de 30.800 viviendas quedaron destruidas y casi 152.000 sufrieron averías. A esa cifra se suman más de 300 edificios que colapsaron como consecuencia del terremoto.

En este contexto, el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, firmó este miércoles un decreto de emergencia económica, social y ecológica para asistir a las víctimas y avanzar en la reconstrucción de las provincias afectadas.

"No se trata solo de reconstruir viviendas, sino de recuperar comercios e infraestructura pública esencial como escuelas, hospitales y obras indispensables para la vida de las comunidades", afirmó el mandatario.

De la Espriella también advirtió que el país atraviesa "una realidad fiscal extraordinariamente difícil". Según explicó, "en condiciones financieras normales, buena parte de los efectos inmediatos de una tragedia de esta magnitud podrían enfrentarse usando los instrumentos ordinarios del Estado y ampliando apropiaciones al Presupuesto General de la Nación".