El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se encuentra en la búsqueda de establecer un "hexágono" de alianzas internacionales que le permita enfrentar las amenazas de los ejes radicales suní y chií. Este miércoles, se espera la llegada a Israel del primer ministro indio, Narendra Modi, quien representa un aliado clave en esta estrategia. Con una población de más de 200 millones de musulmanes suníes, India se convierte en un actor central en la agenda diplomática que Netanyahu está impulsando.

Durante una reunión con su gabinete, Netanyahu detalló que las negociaciones para conformar este bloque incluirían a naciones de diversas regiones, como Grecia, Chipre y otros países africanos y asiáticos, aunque evitó mencionar nombres específicos en esta primera etapa. El propósito de esta nueva coalición es establecer un frente común ante los desafíos regionales y las amenazas compartidas, destacando la importancia de una colaboración efectiva entre estas naciones.

En sus declaraciones, Netanyahu enfatizó que la defensa contra los ejes radicales, tanto chiíes como suníes, es el eje central de esta iniciativa. Ha señalado a Irán como el principal exponente del radicalismo chií y ha afirmado que Israel ha tomado medidas contundentes ante las amenazas que provienen de este país. Además, mencionó la existencia de un eje radical suní, aunque se abstuvo de ofrecer más detalles sobre este tema. La creación de este bloque multinacional responde a la percepción de que los países involucrados comparten intereses y desafíos comunes que ameritan una colaboración más estrecha para garantizar la estabilidad regional.