El Congreso Nacional se prepara para ser el epicentro de una intensa confrontación entre oficialismo y oposición en el marco de la discusión sobre la Ley de Reforma Laboral, promovida por Javier Milei. El Gobierno ha estado trabajando a contrarreloj para asegurar que la votación, considerada crucial, no presente sorpresas. Esta reforma es una de las propuestas clave de La Libertad Avanza (LLA) y se busca su aprobación antes de la apertura de las Sesiones Ordinarias, programada para el próximo 1 de marzo.
Como ha ocurrido en manifestaciones anteriores, diversas organizaciones sindicales, movimientos sociales, partidos de izquierda y agrupaciones piqueteras se darán cita en las inmediaciones del Palacio Legislativo. Estas entidades planean expresar su rechazo a una normativa que consideran perjudicial para los derechos de los trabajadores. Se espera que las primeras movilizaciones lleguen a la Plaza Congreso a partir de las 10 de la mañana, una hora antes del inicio del debate en el Senado.
El Gobierno ha implementado un robusto operativo de seguridad en respuesta a incidentes pasados, generando un ambiente de tensión que podría desencadenar nuevas situaciones de violencia. Se estima que cerca de dos mil efectivos de las fuerzas federales y de la Policía de la Ciudad estarán presentes, incluyendo brigadas de infantería, vehículos de emergencia y ambulancias. Desde el Ministerio de Seguridad se ha confirmado que se aplicará un protocolo estrictamente ante posibles piquetes, y se establecerán perímetros de seguridad específicos para resguardar tanto a los manifestantes como a los medios de comunicación.



