El ala socialista del Gobierno negó que la extensión de la actividad de la central nuclear de Almaraz hasta 2030 implique un incumplimiento del acuerdo de coalición firmado con Sumar en 2023. Según esa interpretación, el calendario general de cierre del parque nuclear español se mantiene sin cambios y prevé completar el proceso en 2035. Por ese motivo, también descartó que la medida pueda provocar una ruptura del Ejecutivo.

La prórroga quedó formalizada este viernes con la publicación de la orden correspondiente en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Tras el anuncio, Sumar rechazó la decisión y acusó al PSOE de incumplir el pacto de Gobierno suscripto en octubre de 2023. Desde el sector socialista, en cambio, sostuvieron que el socio minoritario estaba informado sobre la medida.

El acuerdo establece que ambos partidos impulsarán un cierre de las centrales nucleares “planificado, seguro, ordenado y justo socialmente”, mediante un “escalonamiento” del cese de operaciones entre 2027 y 2035. En el cronograma inicial, el primer reactor de Almaraz, ubicada en la provincia de Cáceres, debía dejar de funcionar en 2027 y la central iba a completar su apagado al año siguiente.

El Gobierno justificó el retraso a partir de una “situación energética internacional excepcional y sobrevenida”, vinculada con la guerra en Oriente Medio y la continuidad del conflicto en Ucrania. El Partido Popular y las compañías eléctricas habían reclamado la extensión, mientras que Sumar cuestionó con dureza la decisión y afirmó que respondía a “presiones corporativas y no a necesidades técnicas”.